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Sinopsis: Liderada por el bailarín José Agudo, Silk Road se presenta como una producción que explora los rituales de la ruta que pone título al espectáculo, la Ruta de la Seda. Flamenco, Kathak y danza contemporánea se entrelazan para hablar tanto del nomadismo como de los no tan conocidos puntos de unión Oriente y Occidente expresados a través de danza y cante. Rafael Amargo, Nahid Siddiqui o los músicos Bernhard Schimpelsberger y Giuliano Modarelli son partícipes de este montaje de dos partes que se constituye, a través de imágenes de monjes, comerciantes y peregrinos, como la carta de presentación de la Agudo Dance Company.

Dramaturgia:

Autoría:

Adaptación: (Preparadores) Olga Llorente, Nuria García, Yuko Inoue, Archita Kumar, Shivani Sethia

Dirección:

Producción ejecutiva: Claire Cunningham

Reparto: (Coreógrafo e intérprete) José Agudo

Iluminación: Jackie Shemesh

Vestuario: Kimie Nakano

Realización de Vestuario: Caroline Mirfin (supervisión) Michelle Shaw

Música: Nick Atkins

Fecha del Estreno: 11/11/2020 – 15/11/2020

Teatro: Teatros del Canal

Sala: Negra

Duración: 1h y 20 min (con intermedio de 10 minutos incluido)

Género: Flamenco, Kathak, danza contemporánea

Web Oficial: https://www.teatroscanal.com/espectaculo/silk-road-jose-agudo-company/

DE LA RUTA DE LA SEDA NO SOLO IMPORTA EL COMERCIO

Puntos de unión entre flamenco y danza clásica de la India.

Regina Lagos González

Traer al presente a monjes, peregrinos, comerciantes y, en general, el imaginario común de lo nómada es parte del núcleo de la apuesta dancística que José Agudo realiza a través de Silk Road. Pero de la Ruta de la Seda no solo importa el comercio —parece decirnos el bailarín­—. Este espacio artístico pone de relieve otro tipo de relaciones que consiguen arraigar la relación entre la danza española más conocida internacionalmente y la danza clásica de la India. De esta forma Kathak, flamenco y danza contemporánea se unen en una producción que explora el movimiento ritual motivada por la celebración de los nexos culturales entre Oriente y Occidente.

Y es de esta misma unión de la que se encarga la música de Bernhard Schimpelsberger y Giuliano Modarelli, percusión y guitarra respectivamente. Ellos tienden el hilo que recorre de principio a fin el espectáculo y entretejen las conexiones necesarias para dar sentido al conjunto. Pero la capacidad de estos dos artistas para contar historias, generar intimidad y mostrar la magia del juego y la complicidad en el escenario no son capaces de compensar un primer acto donde ni el flamenco ni el Kathak proporcionan ese viaje entre culturas. Las coreografías interpretadas por José Agudo no destacan en ninguno de los dos formatos, tornando la escena en un lugar en el que el bailarín lleva habitando muchos años más que en una construcción meditada de relaciones. 

La producción da un giro con la entrada de Kenny Wing Tao Ho en la segunda parte, momento en el que la danza realmente comienza su andada y apunta hacia lo ritual que tanto se anhelaba: atención, respiración y, ahí sí, una narrativa. La Ruta de la Seda se hace presente y la atmósfera se densifica en un segundo momento con capacidad para arrojar pistas sobre el precedente. La danza clásica de la India y el flamenco conectan a través del movimiento de manos, el sonido primigenio de pies rompiendo contra el suelo y la respiración acertada donde aparecen esos «otrxs» que respiran con una melodía y movimientos similares. Pero es la iluminación de Jackie Shemesh lo que despunta en la atmósfera: simple, certera y, en resumen, absolutamente deliciosa. Shemesh crea mundo de una forma lo suficientemente etérea como para hacernos comprender, mientras te permite continuar imaginando gracias a la belleza del «menos es más».

Así, mediante la conjunción de espectáculo lumínico, musical y dancístico en el que unas partes brillan más que otras, se desarrolla Silk Road en la Sala Negra de los Teatros del Canal, acompañada de una acústica envolvente que, en el recogimiento, capta y transmite el acervo sonoro proporcionando la certeza de un lugar bien escogido. El personal excepcional del espacio orienta y acompaña de la manera en que en tiempos de pandemia llamamos «segura» a un público variado en edad, sin ser esto, como pudiera suponerse, síntoma de una traducción digital reseñable. Los millennials y generaciones hermanadas en el tiempo no acuden por la presencia de material digital específicamente pensado con el que nutrir sus incansables pulgares; algo que, hoy por hoy, deberíamos plantear si en vez de un añadido debe ser un necesario. Aun así, Silk Road tiene capacidad para hace inteligible la fuente de la que emanan las similitudes entre productos culturales dispares, convirtiéndola en una función accesible a un público variado. El eclecticismo que Blanca Li pone en primera línea en su temporada inaugural al frente de los Teatros del Canal se esparce gracias a Silk Road escribiendo y describiendo el viaje de aquellos que viajan; la danza de los que crean tiempo a través del espacio, de quienes hacen aparecer —como decía Paul Valéry inspirado por La Argentina— otro mundo que se construye entre pasos y gestos.

Sin duda, la apuesta de José Agudo es sugerente, pero hay, muy al pesar de los amantes de lo nómada y las danzas rituales, una carencia de fuerza en la primera parte que hace imposible afirmar que el bailarín y demás artistas artífices hayan sido capaces de exprimir el inmenso jugo de un concepto tan sustancial.  Esta producción que inaugura la conformación de la compañía de José Agudo te posiciona tras giros y vibraciones que operan en el intersticio entre culturas distantes, en una relación que es importante traer a un primer plano y de la que es posible captar, independientemente de tu recorrido teórico, una idea básica con la que ampliar y completar la riqueza del flamenco. La sutilidad de algunos de sus momentos evoca la misma imperceptibilidad con la que han existido los pueblos nómadas, pero a nivel dancístico, en este caso, la Ruta de la Seda se queda corta.

 

 “El bailarín José Agudo estrena su compañía con una pieza inspirada en la Ruta de la Seda”, Danzaballe

Redacción, “La ruta de la seda inspira la danza de José Agudo” La Vanguardia

Marian Kennedy, “Agudo Dance Company – Silk Road at Sadler’s Wells”, London Theatre 1, [10/10]

Emily Baxter-Derrington, “SILK ROAD – AGUDO DANCE COMPANY”, The 730 Review, [4/10]

 

 

“Silk Road tiene capacidad para hace inteligible la fuente de la que emanan las similitudes entre productos culturales dispares, convirtiéndola en una función accesible a un público variado.”

Regina Lagos

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