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Sinopsis: Nuria Espert y Lluís Pasqual vuelven a la palabra de Federico García Lorca, el poeta y dramaturgo que ha ocupado un lugar destacado en la trayectoria profesional de ambos. En el 120º aniversario del nacimiento del poeta granadino, presentan un nuevo espectáculo a partir de Romancero gitano, un poemario como un mapa andaluz en el que se entrelazan lo romano, lo cristiano, lo árabe, lo judío y lo gitano. “Un libro antipintoresco, antifolklórico, antiflamenco”, como dijo el propio Federico en los comentarios que formarán parte de esta íntima velada teatral. Publicado hace 90 años, el libro posee una enorme riqueza de imágenes y símbolos que aluden a vida y muerte, pasión y violencia, la tierra y el firmamento… La escritura de Lorca cobrará vida a través de la voz y la presencia escénica de Nuria Espert y la depurada puesta en escena de Lluís Pasqual, dos grandísimas figuras de nuestro teatro.

Autoría: Federico García Lorca

Dirección: Lluís Pasqual

Ayudante de Dirección:

Producción: Julio Álvarez e Interludio SL

Producción ejecutiva: Alicia Moreno

Reparto: Núria Espert

Iluminación: Pascal Mérat

Espacio Sonoro: Roc Mateu

Fotografía: Sergio Parra

Fecha del Estreno: 17/10/2018

Teatro: La Abadía

Duración: 60 minutos

Género: Drama

Web Oficial: Romancero gitano

 

julio 

Este año se cumplen 90 años de la publicación del Romancero gitano y el Teatro de La Abadía celebra este texto a partir de una dramaturgia en la que combina lo mejor de este con fragmentos de muchas otras obras lorquianas. Se trata de una puesta en escena de reencuentros: Nuria Espert regresa al escenario del Teatro de La Abadía tras su gran éxito de Incendios, Nuria Espert y Lluís Pasqual colaboran por novena vez, y ambos retornan a Lorca tras Haciendo Lorca(1996), La oscura raíz(1997) y La casa de Bernarda Alba(2009).

 

Lo más destacable de la obra (casi un recital dramatizado) es, claro, el gran trabajo actoral: la Espert se sabe heredera de las más grandes actrices del siglo XX, todas apasionadas lorquianas (Josefina Artigas, Lola Membrives, Margarita Xirgu) y explota su gran presencia escénica a lo largo de la obra, aunque, claro, no llega a los niveles de intensidad dramática de Incendios.

 

La dramaturgia destaca casi todos los dieciocho romances, románticos y trágicos, de Lorca junto a la conferencia que dio García Lorca en 1935 con introducción y comentarios al poemario. En escena, los poemas se intercalan con esos comentarios y los recuerdos de Espert sobre sus trabajos con Lorca. Del Romancerose destacan aquellos que mejor simbolizan la atmósfera misteriosa de muerte y violencia de la obra y se combinan con algunos textos de Poeta en Nueva York, La casa de Bernarda Alba, Bodas de sangre y Yerma.En ocasiones la combinación dramatúrgica se presenta con un cierto sentido aleatorio, sin suerte de continuidad; no obstante, cuando se combinan los textos del romancero con algunos fragmentos a partir de una imagen compartida suele funcionar mejor en cuanto otorga mayor unidad al espectáculo. Entre otros ejemplos, se puede destacar cómo se entrelazan la “Canción de la madre del amargo” y Bodas de sangre a partir de una imagen metal-muerte, tema tratado por la crítica (Ramón Xirau, “La relación metal-muerte en los poemas de García Lorca”, Nueva Revista de Filología Hispánica, 7.3/4, 1953, pp. 364-71). La “Canción de la madre del amargo” lee:

 

            Día veintisiete de agosto

            con un cuchillito de oro.

            La cruz. ¡Y vamos andando!

            Era moreno y amargo.

 

Y el famoso (y precioso) parlamento de la Madre:

 

«Vecinas: con un cuchillo, / con un cuchillito, / en un día señalado, entre las dos y las tres, / se mataron los dos hombres del amor. / Con un cuchillo, / con un cuchillito / que apenas cabe en la mano, / pero que penetra fino / por las carnes asombradas, / y que se para en el sitio / donde tiembla enmarañada / la oscura raíz del grito. / Y esto es un cuchillo, / un cuchillito que apenas cabe en la mano; / pez sin escamas ni río, / para que un día señalado, entre las dos y las tres, / con este cuchillo / se queden dos hombres duros / con los labios amarillos. / Y apenas cabe en la mano, / pero que penetra frío / por las carnes asombradas / y allí se para, en el sitio / donde tiembla enmarañada / la oscura raíz del grito».

 

            Al sintagma metal-muerte se podrían haber incorporado los siguientes textos, la famosa imagen de “La muerte de Antoñito el Camborio” (que se recita en otro momento):

 

            Bañó con sangre enemiga

            su corbata carmesí,

            pero eran cuatro puñales

            y tuvo que sucumbir.

 

O la de “Thamar y Amnon”:

 

            ¡Oh, qué gritos se sentían

            por encima de las casas!

            Qué espesura de puñales

            y túnicas desgarradas.

 

O la de “Muerte” de Poeta en Nueva York:

 

            ¡qué rebaño de luces y alaridos

            ata en el vivo azúcar de su tronco!

            Y el azúcar,

            ¡qué puñalitos sueña en su vigilia!

            Y los puñales diminutos,

            ¡qué luna sin establos, qué desnudos,

 

Lo que más destaca de una propuesta escénica especialmente desnuda (con poco trabajo escenográfico) es la iluminación de Pascal Mérat que subraya cromáticamente los momentos de mayor patetismo de la obra. En breve, se trata de una obra de extrema sobriedad en la que resuenan belleza, sonoridad y, sobre todo, la personalidad escénica de Nuria Espert.

 

Julio Vélez, ITEM

José Miguel-Villa, Ociocrítico.com: ” ‘Romancero gitano’: Nuria maravilla”

Mario Martín Lucas, El Español: “Romancero gitano”

Antonio Castro, Madridiario: “Romancero gitano: Espert en estado puro”

Marcos Ordóñez, El País: “Bendecidos por el duende”

Liz Perales, El Cultural: “En el nido de Espert”

David García Vázquez, Desde el patio“Romancero gitano. Teatro de la Abadía”

Montse Barderi, Artezblai: “Espert se convierte en Homero en el último espectáculo de Lluís Pasqual”

Moisés C. Alabau, Platea“Lorca y la Espera haciendo historia”

Horacio Otheguy Riveira, Culturamas: “Amoroso reencuentro de Nuria Espert con García Lorca en La Abadía”

“Ayer en el Teatro de la Abadía Nuria Espert volvió a ofrecernos un recital de poesía…”

Liz Perales

Artezblai

“Gracias, Federico. Gracias, Espert y Pasqual, que tras La oscura raíz y Haciendo Lorca nos habéis regalado…”

Marcos Ordóñez

El País

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