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Sinopsis: Un hombre con una apariencia de treinta y cinco años se despierta en una habitación que no reconoce y de la que no puede salir. Las pistas le irán revelando que ha pasado más tiempo del que cree, que tiene una hija y que hace algún tiempo fue un actor. A partir de este momento intentará reconstruir su pasado a través de sombras chinescas y de todo tipo de personajes que le asisten como si fuese un canal, un médium. Esto supondrá un análisis disruptivo de su realidad pasada y por tanto de la realidad presente de los espectadores. Las energías que encarna abarcarán desde personajes clásicos como Don Quijote o Segismundo, hasta personas reales del pasado del actor y del presente del espectador como un instagramer, Mariano Rajoy, o el mismo Iker Jiménez que le habla de la cuarta dimensión. Toda una aventura en el sentido mítico y real que llevará a EL ACTOR (protagonista de nuestra historia) a la necesidad de aceptar lo bueno y lo malo, lo cómico y lo trágico, la confianza y la duda. EL ACTOR tendrá que reconocerse en todos los roles que le asisten para finalmente desvelar su identidad.

Dramaturgia: Alberto Amarilla, Mabel del Pozo y Sergio Rubio

Asesoría Literaria: Julio Bogeart y Lucía Utrera (asesores científicos)

Dirección: Alberto Amarilla y Mabel del Pozo

Producción: Arcturus

Producción ejecutiva: Ana Gardeta

Distribución: Ana Gardeta

Compañía: Arcturus

Reparto: Alberto Amarilla y Nuria Gago (voz en off)

Escenografía: Lui Talavera, José María Flores (espacio visual)

Iluminación: Judit Vicente

Movimiento: Alberto Arcos

Vestuario: Federico Pouso

Espacio Sonoro: David Flores

Utilería: Lui Talavera (atrezzo)

Diseño del Cartel: Moisés Fernández

Fotografía: Moisés Fernández

Fecha del Estreno: 8 de mayo de 2017

Teatro: Teatro del Arte

Duración: 1h 30m

Género: Drama/Experimental

Festivales: SURGE Madrid

 

abel

En la presentación de esta obra en el programa del festival SURGE 2017, Alberto Amarilla habla de su abuelo, de su muerte y de cómo recuerda tanto al abuelo como su fallecimiento. La propia palabra “recordar” viene del latín re cordis, que significa literalmente “volver a pasar por el corazón”. De esta etimología recoge el actor tanto el título como el argumento de la pieza coescrita con Mabel del Pozo y Sergio Rubio.

Alberto Amarilla me sorprendió muy gratamente. Como actor lo reconocía de su participación en algunas series de televisión y en el reparto de Fuga de cerebros y Fuga de cerebros 2. Sólo había podido verle en es clave de comedia, que también explota aquí en los numerosos personajes que pueblan al auténtico protagonista de la historia, el hombre que está perdiendo sus recuerdos. Estos están representados en los distintos personajes (de hecho, uno de ellos no es otro que el personaje ciego que interpretaba en las dos partes de Fuga de cerebros, con lo que parece mezclar los recuerdos del protagonista de la historia con los suyos propios) y también en el público, con el que se juega en algunos momentos. Los personajes cómicos estaban realmente bien interpretados y los cambios entre ellos se realizaban de manera muy orgánica y con una enorme fisicalidad que no paraba en ningún momento, lo que daba un gran dinamismo a la historia.

Este grupo de personajes/recuerdos, muy cómicos y, a veces, estereotipados, funcionan finalmente como un gran contraste con un final cargado de emoción, sobre cómo, si estos desaparecen, desaparece nuestra propia identidad. Esta estructura está formidablemente trabajada de manera que, primero logra una enorme apertura emocional mediante la comedia, mediante la risa, y de esta maner consigue tocarte hasta el fondo del corazón. Fue un estreno realmente emocionante, cargado de sensibilidad y de honestidad vestida de corporalidad y energía.

Todos estos cambios de energías y de códigos, junto con el uso del texto, están tratados al mismo tiempo con sencillez y la voz en off de Nuria Gago logra la única comunicación real con un personaje ajeno a sí mismo, enfatizando la idea de que el actor está realmente todo el tiempo en una misma persona. Y, efectivamente, la sensación final es la de haber conocido a una persona al completo, absolutamente, con todas y cada una de sus distintas caras, gracias al trabajo con el texto y el gran manejo realizado con la estructura de la obra.

Abel Pérez, ITEM

 

Amérika Liyun, Que revienten los artistas, «Re Cordis en el TDA dentro de Surge Madrid

Luis Muñoz Díez, Tarántula, «Re-Cordis. Un viaje por el mecanismo interior con Alberto Amarilla»

 

 

 

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«Lo que vivimos, soñamos e imaginamos, tiene un lindero tan poco definido como la pincelada de una acuarela…»

Luis Muñoz Díez

Tarántula. Revista cultural

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