Tebanas (Ay Teatro): mito, juego, verso
Crítica de Tebanas

La Tebanas de Ay Teatro, con versión de Álvaro Tato y dirección de Yayo Cáceres, es un artefacto escénico que combina erudición y juego. Parte de Las fenicias de Eurípides, Edipo rey, Edipo en Colono y Antígona de Sófocles, construyendo un tapiz donde el ciclo tebano se despliega como memoria activa. Sin embargo, más allá del inteligente diálogo con las fuentes, lo que verdaderamente singulariza el montaje es el uso juguetón del verso diseñado por Tato, un verso que no ilustra la acción: la impulsa.
Tebanas no adapta una obra; condensa un mito. La sombra de Edipo, la pugna entre Eteocles y Polinices, la ética de Antígona y la cuestión del poder atraviesan la escena como capas superpuestas. El espectador reconoce ecos y anticipa destinos, pero la dramaturgia convierte esa previsibilidad en ironía dramática: sabemos que la sangre llegará, y precisamente por eso la risa que precede al desastre adquiere filo.
Tato maneja las referencias con ligereza consciente. No hay solemnidad arqueológica, sino una conciencia de tradición que se activa en presente. El mito no es estatua: es material elástico. De Antígona toma la tensión entre ley y justicia; de Edipo rey, la culpa estructural; de Edipo en Colono, la persistencia del pasado; de Las fenicias, el núcleo bélico y fratricida. Todo converge en una Tebas que parece, a la vez, antigua y contemporánea.
Verso ludens
Como en tantas ocasiones, la clave es el verso lúdico de Álvaro Tato. No se trata de un verso ornamental ni de una imitación arqueológica del tono trágico, sino de una escritura que juega con la métrica, el ritmo y la sonoridad para generar dinamismo y sentido crítico. Por un lado, el verso corre, alterna cadencias clásicas con aceleraciones casi musicales. La rima aparece y desaparece con picardía, creando expectativa y sorpresa. El espectador no “escucha poesía” como algo distante; la vive como partitura viva. Asimismo, vemos una cierta ironía métrica: cuando los personajes se inflan en discursos de poder, el propio ritmo puede desinflarlos. La métrica subraya la grandilocuencia para inmediatamente quebrarla con un giro verbal, un encabalgamiento inesperado o una rima burlona. El verso se convierte así en instrumento crítico. Finalmente, se observa una noción lúdico- verbal: hay aliteraciones, paralelismos, repeticiones que rozan el trabalenguas y que exigen precisión actoral. Ese carácter casi gimnástico del lenguaje conecta con la propuesta física del montaje. El texto no es solo significado: es destreza. También se usa en cuanto a su contraste tonal. Tato combina lirismo y coloquialismo con naturalidad. Una imagen elevada puede desembocar en una expresión cercana que provoca risa. Ese vaivén construye una comicidad que no trivializa la tragedia, sino que la humaniza. El resultado es un verso que invita al juego escénico. Los actores no declaman: compiten, se pasan la palabra como pelota, la lanzan, la devuelven. La escritura favorece el intercambio rápido, el duelo dialéctico, la réplica afilada. La palabra se convierte en acción.
Deporteatro: cuando el cuerpo rima con la palabra
La noción de Deporteatro, asociada a Yayo Cáceres, encuentra en este verso su aliado perfecto. El movimiento escénico no ilustra el texto; lo continúa. El elenco se desplaza con precisión coreográfica, formando equipos, líneas de choque, círculos que se abren y se cierran como estrategias de juego. El enfrentamiento entre los hermanos no es solo verbal: es físico. El coro se reorganiza constantemente, marcando cambios de ritmo que dialogan con la métrica. La respiración colectiva acompasa el verso; la carrera subraya la urgencia; la pausa enfatiza el golpe trágico. El Deporteatro convierte la escena en campo de entrenamiento. Hay disciplina, sincronía y riesgo. La energía del elenco sostiene la musicalidad del texto, y el texto, a su vez, alimenta la energía del cuerpo. Se produce una rima entre palabra y movimiento. El carácter juguetón del verso prepara el terreno para la caída. La risa que brota de los juegos métricos o de la ironía política se transforma, casi sin transición, en conciencia amarga. Cuando el mito alcanza su punto trágico, el espectador siente que el juego era necesario para comprender la gravedad. En Tebanas, el humor no niega la tragedia: la afila. El verso juguetón de Tato actúa como máscara que, al caer, deja ver la herida. Y el movimiento deportivo de Cáceres intensifica esa sensación de competición absurda donde todos corren hacia un destino ya escrito.
En conclusión, Ay Teatro ofrece un montaje que dialoga con cuatro tragedias clásicas sin convertirse en ejercicio académico. La clave está en la combinación de memoria mítica, verso lúdico y fisicidad atlética. Álvaro Tato diseña un lenguaje que juega con el oído y la inteligencia; Yayo Cáceres lo impulsa con una puesta en escena que entiende el teatro como deporte colectivo.
Tebanas demuestra que el verso puede ser juguete y arma, música y crítica. Y que el mito, cuando se pone en movimiento, sigue latiendo con fuerza contemporánea.
Sinopsis
Las obras maestras de la tragedia griega representadas por un coro teatral de jóvenes actores y músicos que reviven el gran mito de Tebas: la saga de Edipo y sus descendientes. El ser humano se enfrenta a su destino en esta trilogía llena de profecías y maldiciones, amor y violencia, poder y misterio, emoción y muerte. Un espectáculo que busca la esencia poética, musical, coral y activa de los clásicos.
El joven elenco encarna a todos los personajes de una saga familiar que transgrede los límites sociales hasta las últimas consecuencias. El coro tebano, testigo y partícipe de la sucesión de catástrofes, nos brinda un espejo ético y moral donde se reflejan las grandes preguntas fundadoras de la convivencia: ¿son hereditarios los delitos y las culpas? ¿La verdad debe buscarse a cualquier precio? ¿Existe un límite entre razón y creencia? ¿Debe prevalecer el Estado sobre la persona? ¿Qué distingue al aliado del enemigo? ¿Cuál es la frontera entre justicia y ley? En definitiva: ¿quiénes somos nosotros?
Equipo
Álvaro Tato
Autoría
Esquilo, Sófocles, Eurípides
Dirección
Yayo Cáceres
Producción
Ay Teatro
Producción Ejecutiva
Marina Camacho
Reparto
Cira Ascanio, Marta Estal, Mario García, Fran Garzía, Daniel Migueláñez, Mario Salas de Rueda
Escenografia
Ay Teatro, Tatiana de Sarabia
Construcción de Escenografía ucci
Pablo Alcántara, Scnik
Iluminación
Miguel Ángel Camacho
Música
Yayo Cáceres
Espacio Sonoro
Yayo Cáceres, Marta Estal, Fran Garzía, Gabriel de Mulder, Mario Salas de Rueda
Fotografía
David Ruiz
Distribución
Emilia Yagüe Producciones
Vestuario
Tatiana de Sarabia
Realización de Vestuarioi
Pablo Alcántara, Juana Matilla
Fecha del Estreno: 22/01/2026
Teatro: Teatro de la Abadía
Sala: -
Duración en minutos: 85
Género Teatro Clásico; Drama
Bea López, «Tebanas despoja a la tragedia griega de gravedad, condensa con maestría su esencia y centra la fuerza escénica en el coro en un conjunto dramatúrgico vibrante, dinámico y eficaz», Teatro Madrid Diego Doncel, «Tebanas se convertirá de nuevo en un éxito, y volverá a acercar el teatro clásico a tantos y tantos espectadores», ABC Raúl Losánez, «Tebanas aporta una mirada irónica, gamberra y muy contemporánea sobre los desastres de toda guerra», La Razón
Tebanas
«Tebanas no adapta una obra; condensa un mito. La sombra de Edipo, la pugna entre Eteocles y Polinices, la ética de Antígona y la cuestión del poder atraviesan la escena como capas superpuestas».
Julio Vélez Sainz

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