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Animal o la salida humana. Food for Thought

Crítica de Animal o la salida humana

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Andrés Narganes
Máster en Teatro y Artes Escénicas

Yo soy el monstruo que os habla, la conferencia de Paul B. Preciado publicada en  Cuadernos Anagrama, se salta la cola de la realidad que pretende, según Lacan, sanar la herida de lo real. Y quizás gracias más al primero que al segundo, nos cruzamos de raspajilón (de refilón, soy extremeño) con el remedio. La cola es la de la antigua Sala triángulo, ahora el Teatro del Barrio, en la que se representa una nueva revisión del Informe para la Academia, de F. Kafka. La función, dirigida por Víctor Laplace con texto de Matías Bertilotti e interpretada por Luis Sartor, nos arroja una aparentemente desnuda instancia de esa herida.

Glosar la extensa trayectoria del equipo creativo detrás de este montaje resulta tan inabarcable como inútil en esta reseña. La sobriedad inunda la propuesta, y se opone diametralmente a la miríada de estímulos que nos va a proporcionar una sola persona en un escenario que únicamente exhibe un atril funcional, una representación más o menos tosca de una jaula, una botella de agua y un pequeño taburete; estos dos elementos posiblemente liminales en su función. ¿Los necesita el personaje o el actor para poder descansar? ¿Un problema real para el que necesitamos un ajuste de esta realidad?

Este tercer párrafo sólo tiene una línea, y un apellido como núcleo inefable: Borges.

La conjunción de estos elementos, y de otros tan ausentes aquí como, sin duda, importantes, tejen la recepción de esta puesta en escena en un lienzo aparentemente bidimensional en el que se podría alabar el trabajo físico del actor, la adaptación del texto de Kafka o la limpieza en la dirección, entre otros. Sin embargo, las cargas explosivas, externas e internas, están depositadas en la mente del público.

La primera, externa, anunciada en el principio de estas líneas. No nos es posible ya pensar en la narración del autor checo sin tener en cuenta a Lacan, y más urgentemente, el texto-conferencia de Paul B. Preciado. Ni por conocimiento ni por diligencia me atreveré a extenderme aquí. Queda a discreción de las personas que quieran investigar.

La segunda, la más importante y que incluyo en este párrafo intermedio porque atrapa o abraza a las demás, es la que esconde la puesta en escena. Contribuyen a ella la citada composición física y el trabajo del actor, la dirección que nos ilustra con sencillos cartelitos de papel ideas complejas en manos de un ser cuyo deseo obligado le lleva a ser siempre infeliz, el texto que distancia la acción del personaje mediante el relato o simplifica el texto pero no el silencio. Como se señala más arriba, en la misma línea funciona la escasa escenografía, separada del público por una serpentina de bajo coste y un láser de puntero que sugiere un significado de peligro ficticio.

Y la tercera, Borges. El actor recita en un momento el principio del poema El Golem. Significante y significado. ¿En realidad revierte la superficialidad de otros elementos presentes en el montaje? ¿O es otra imitación? ¿Espejo?  Lingüística, literatura, filosofía. Hay que, inevitablemente, pasar de nuevo por Lacan, aunque nos cueste unas disculpas.

En el corto camino a la calle Zurita, Yo soy el monstruo que os habla vuelve a encabezar mis sentimientos. Necesitado de revisar los textos de Kafka y Preciado antes de que el de Animal o la salida humana se disuelva en el recuerdo, echo una mirada al personal que abandona el local,  agradecido a la gente de el Teatro del Barrio por conservar el cartel de la Sala Triángulo. Espero y creo que los 55 minutos escasos también consiguieron avivar la curiosidad de las personas asistentes. Una producción que sólo se pudo ver durante dos días en Madrid, pero que confío se reponga en un futuro no muy lejano.


Sinopsis

Pedro, el Rojo, un ser a medio camino entre un simio y un hombre, defiende su caso frente a los miembros de la Academia de Artes y Ciencias. Tiene un objetivo claro: obtener sus derechos como hombre y dejar de ser un animal. Desde que fue capturado en la selva, Pedro viene buscando una salida… de la selva, de la jaula, de su animalidad. Hoy, convertido por los humanos en un ser pensante, ya no puede regresar a la selva. La única salida que le queda es la salida humana.


Equipo

Dramaturgia
Matías Bertilotti




Dirección
Víctor Laplace
Ayudante de Dirección
Leonardo Fusaro


Producción
Paula Sartor
Producción Ejecutiva
Cipe Fridman


Reparto
Luis Sartor










Música
Lautaro Zitelli
Espacio Sonoro
Javier Stavrópulos








Vestuario
Jimena “Peta” Acevedo




Caracterización
Sergio M.Kettmayer, Alejandro Beratz, Fernando Ferello y Manuel Vicentín
Diseño de Cartel
Paula Sartor


























Fecha del Estreno: 10/04/2026

Teatro: Teatro del Barrio

Sala:  -

Duración en minutos: 55

 

En los Medios

“’Animal o la salida humana’: una adaptación de Kafka que ha sido un éxito en Argentina con interpretación de Luis Sartor”, Tercera Información.es

Javier Velasco Oliaga, “‘Animal o la salida humana’: Un monólogo que desafía nuestra condición de humanos en el Teatro del Barrio», Todo Literatura

Candela Gomes Dies, “Víctor Laplace: «Lo que hoy nos salva es la creatividad», Página 12


Animal o la salida humana

«Sin embargo, las cargas explosivas, externas e internas, están depositadas en la mente del público»

Andrés Narganes

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