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Sinopsis: Un grupo de personas se reúne para escuchar diversas músicas. Y lo que en principio parecía un acto inofensivo termina por transformarlos a todos. Es lo que sucede al asomarse a algún misterio. Cuando cantamos, el cuerpo recuerda que hay algo más en las palabras que unas ideas en los labios.

Dramaturgia: Pablo Messiez

Autoría: Pablo Messiez

Traducción: Lorenzo Pappagallo

Dirección: Pablo Messiez

Ayudante de Dirección: Javier L. Patiño

Producción: Víctor Hernández

Dirección de producción: Jordi Buxó, Aitor Tejada

Producción ejecutiva: Pablo Ramos Escola

Distribución: Caterina Muñoz Luceño

Compañía: El Pavón Teatro Kamikaze

Reparto: Carlota Gaviño, Rebeca Hernando, José Juan Rodríguez, Íñigo Rodríguez-Claro, Marta Matute, Pablo Messiez, Joan Solé

Escenografía: Alejandro Andújar

Iluminación: Paloma Parra

Coreografía: Lucas Condró

Vestuario: Alejandro Andújar, Mamen Duch

Realización de Vestuario: Ángel Domingo

Espacio Sonoro: Joan Solé

Diseño del Cartel: Patricia Portela

Fotografía: Vanessa Rábade

Fecha del Estreno: 29 de agosto de 2019

Teatro: El Pavón Teatro Kamikaze

Otros Espacios: Teatro Central (Sevilla), Teatro Barakaldo (Barakaldo), Teatro El Musical (Valencia), Palacio de Festivales (Santander), Teatro Circo (Murcia), Teatro Principal (Palma de Mallorca), Teatro Falla (Cádiz), Teatre Artesá (El Prat de Llobregat), Teatro Bretón (Logroño), Teatro Kursaal (Melilla), Teatro Jovellanos (Gijón), LAVA (Valladolid), Teatre Lliure (Barcelona), Teatro Alhambra (Granada), Teatro El Salinero (Lanzarote), Teatro Zorrilla (Badalona), Teatro Principal (Vitoria), Teatro Gayarre (Pamplona), Sala Gran (Granollers)

Duración: 105 min

Género: Drama

Web Oficial: https://teatrokamikaze.com/programa/las-canciones/

ESCUCHAR PARA SABER POR QUÉ VIVIMOS Y POR QUÉ SUFRIMOS

Fernando Linzoáin Ochoa (Máster Teatro y Artes escénicas. UCM)

Las canciones sonaron de nuevo en Pamplona el pasado 19 de noviembre de 2021. En un Teatro Gayarre bastante vacío en comparación a la gran respuesta del público navarro al teatro post pandemia. La obra escrita, dirigida y en este caso interpretada por Pablo Messiez presenta personajes y situaciones de Chéjov recontextualizadas en una nueva historia con muchas y muy variadas canciones. No es la primera vez que Messiez se mueve dentro del universo Chéjov, en 2007 formó parte del elenco de Un hombre que se ahoga, versión de Daniel Veronese de las Tres Hermanas del célebre autor ruso. Como dramaturgo y director, ha estrenado en España desde 2012 más de una docena de espectáculos teatrales, sin dejar de lado su faceta de actor. Una de sus últimas obras, Todo el tiempo del mundo, fue elegida por Irene Escolar y Bárbara Lennie para formar parte de Escenario 0, la serie antológica de HBO España que adapta seis obras de teatro españolas al formato audiovisual. Y está a punto de estrenar Cuerpo de baile en la 39ª edición del Festival de Otoño de la Comunidad de Madrid. Las canciones se estrenó en agosto de 2019 en el Pavón Teatro Kamikaze y contó con un reestreno en diciembre de 2020. En esta nueva gira cuenta con variaciones en el reparto. Una muy acertada Marta Matute sustituye a Mikele Urroz en el papel de Irina y, de manera excepcional, el propio Pablo Messiez encarna el papel de Juan debido a la ausencia del actor Javier Ballesteros.

La apuesta escenográfica presenta en su inicio una especie de pared negra que se divide en dos para dar paso al espacio principal: una sala revestida completamente de madera con altavoces donde sucede toda la historia. Y es aquí donde entra en juego uno de los elementos fundamentales de la función: los sobretítulos. Durante toda la representación, se proyectan en la pared del fondo de la sala sobretítulos con diversas funciones, siendo la más común traducir las letras de las canciones que suenan continuamente. Pero los sobretítulos adquieren una dimensión más interesante al presentarse casi como un personaje más, una especie de narrador que se asemeja más a la idea del autor ausente que quiere decir algo. Aporta además cierta comicidad, por ejemplo, al desmontar el discurso aparentemente original de un personaje con un sobretítulo mientras habla que dice “Esto es de Pessoa”. Y por último también da órdenes al público, casi como un desafío. “Cierra los ojos” aparece proyectado en dos ocasiones, y pone al espectador ante la disyuntiva de cerrar los ojos o ver en escena a dos personas desnudas. En palabras del propio Messiez, “del teatro me interesa siempre que es la mirada lo que manda, pero quería ver qué pasaba si poníamos en crisis esta jerarquía de la mirada sobre la escucha”. Y es que una de las claves de la obra es la participación activa del público. El público baila, canta o comparte el silencio más absoluto con los personajes.

Otro de los grandes aciertos de la función ocurre a la mitad. Tras una escena de gran tensión, el personaje de Olga dice: “Ponme algo que me canse”. En ese momento comienza a sonar My sweet lord/Today is a killer, de Nina Simone, una grabación de la artista en directo de 18 minutos de duración. A los dos minutos un sobretítulo dice lo siguiente: “Podéis compartir la escucha con nosotros o salir y volver en 15 minutos”. Y comienza la cuenta atrás donde los minutos van bajando hasta llegar a cero, mientras los siete actores están los 18 minutos en escena bailando sin parar. Esto nace de la necesidad de Messiez de cansarlos para el segundo acto, porque como él mismo dice: “Lo que hace el cansancio es quitarte el juicio, la opinión”. Se crea así una escena absolutamente hipnotizante que antes de la pandemia convertía la sala de teatro en una auténtica fiesta donde todo el patio de butacas bailaba al ritmo de la música acompañando a los actores. Y cuando la canción por fin termina y, por ende, la pausa, un personaje intenta recobrar el aliento y dice: “Un descanso, ¿no?”. Sublime.

Las canciones es el ejemplo perfecto de una obra de teatro que se reescribe cada vez que visita un lugar nuevo. Cuando la llevaron a Cataluña, el público se desvivía cantando Al mar de Manel, al igual que los espectadores vascos entonaban con cariño la melodía del Haurtxo Polita. Pero en esta representación en Pamplona ocurrió algo especial. Y es que, como confesaron en el coloquio con el público posterior a la función, por primera vez el público cantó con los actores la jota navarra Quisiera volverme hiedra. Un momento mágico donde el personaje de Irina, que en ese momento se está revelando contra su hermana Olga, le dice: “Estoy cantando, Olga. Estamos cantando”.

Una experiencia sensorial con un reparto a la altura de los personajes de Chéjov y por supuesto, un repertorio musical excepcional que nadie debería dejar de escuchar. Calificarla con un diez sobre diez se me queda corto, pues jamás había vivido en un teatro algo que pudiera caracterizar de inefable.

[10/10]

Aldo Ruiz, “Las canciones: Messiez firma un espectáculo vibrante”, elteatrero.com (9/10)

Julián Herrero, “Pablo Messiez: intento no reprimir los deseos”, La Razón

 

«Una experiencia sensorial con un reparto a la altura de los personajes de Chéjov y por supuesto, un repertorio musical excepcional que nadie debería dejar de escuchar.»

Fernando Linzoáin

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