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Sinopsis: En el día de la boda de Fígaro y Susana, el conde de Almaviva desea hacer uso de su derecho de pernada como dueño y señor de esta. Para evitarlo, la criada recurre a la señora condesa, quien a su vez desea recuperar el amor de su marido. Juntas traman un ardid para que el conde caiga en la trampa, los novios puedan casarse en paz y la condesa restablezca la paz en su matrimonio. Tras varias burlas y enredos, se impone la razón y el orden.

Autoría: Caron de Beaumarchais

Traducción: Pau Miró

Dirección: Lluís Homar

Ayudante de Dirección: Oscar Valsecchi

Producción: CNTC / Teatre Lliure

Compañía: Compañía Nacional de Teatro Clásico

Reparto: Manel Barceló, Marcel Borràs, Oreig Canela, Joan Carreras, Oriol Genís, Mónica López, Eduard Muntada, Victòria Pagès, Albert Pérez, Diana Torné, Aina Sánchez, Òscar Valsecchi, Pau Vinyals

Escenografía: Rafael Lladó, Fabià Puigserver

Iluminación: Xavier Clot

Movimiento: Oscar Valsecchi

Vestuario: César Olivar

Caracterización: Eva Fernández

Música: Xavier Mestres

Fecha del Estreno: 3 de Febrero 2017

Teatro: Teatro de la Comedia

Sala: Sala Principal

Duración: 2 horas y 45 minutos

Género: Comedia

Web Oficial: Teatro de la Comedia

Entrevistas y reportajes:

José R. Díaz Sande, Madrid Teatro: “El abuso sobre el ser humano”

Atención Obras: “Las bodas de Fígaro"

 

 

Con Las bodas de Fígaro Teatre Lliure quiso celebrar sus 40 años de existencia, uno de sus montajes más emblemáticos, con el que Fabià Puigserver cosechó un enorme éxito de crítica y público en 1989, y que se presentaba ahora ante el público madrileño con idénticos ingredientes, incluso con algunos miembros de aquel equipo, como en el caso de Mónica López, la Susana de entonces convertida hoy en condesa Almaviva, sobre todo en lo que respecta a la escenografía y al vestuario, aunque con una revisión de la propuesta de Fabià que Lluís Homar, entonces Fígaro, en esta ocasión llevó a cabo desde la dirección.

La puesta en escena, para la que la compañía había depurado algunas expresiones que resultan arcaicas, parecía dejar clara una cosa: que el público se encontraba ante una comedia, con numerosos enredos, movimiento escénico, momentos de intriga… Pero, sobre todo, una comedia moderna, menos frívola de lo que en principio pudiera parecer. También una denuncia de los abusos de las clases sociales más favorecidas, cuya razón de ser viene de la mano de un autor que concibió esta obra en la Francia prerrevolucionaria, de ahí que su reivindicación no haya perdido un ápice de vigencia ni frescura: la defensa de la dignidad de los criados, el papel relevante de la mujer, la fraternidad y la libertad.

El reparto estuvo formado por un elenco de actores que demostraron oficio y dominio de la escena, compenetración y agudeza interpretativa. En un continuo ir y venir, con entradas y salidas frecuentes, los intérpretes se movían con soltura y gracia entre las duras paredes rectilíneas del palacio, al mismo tiempo repletas de frágiles celosías, como metáforas de la vulnerabilidad en la que se encuentran una y otra vez los personajes, a los cuales no les queda más remedio que enfrentarse a numerosas situaciones comprometedoras a lo largo de la trama.

Como en su día, la estancia volvía a remitir indefectiblemente al siglo dieciocho, con toda su carga de racionalidad y luminosidad, reflejada no solo en la blancura de la propia estructura del edificio, sino también en el vestuario, que era complementado por detalles de intensos colores, alegres, vivaces, joviales, como el tono mismo de la comedia.

            Por último, el mero hecho de que un espectáculo de 2 horas y 45 minutos lograra mantener la atención del público sin interrupción, de lo que dio sobrada cuenta con un fortísimo aplauso al finalizar la representación, habla por sí solo de la actualidad del planteamiento dramático, la modernidad de su lenguaje, el atractivo de unos personajes perfectamente dibujados y orquestados, y una comunión perfecta entre la literatura dramática de la obra, la puesta en escena de la compañía y el espectador del siglo XXI.

Miguel Ángel Jiménez Aguilar

SELITEN@T

Rocío García, El País, «‘Las bodas de Fígaro’, poderoso divertimento revolucionario»

Ana M. Serrano, IT, «Las bodas de Fígaro revolucionan el Teatro de la Comedia de Madrid»

Jerónimo López Mozo, Madrid Teatro, «Las bodas de Fígaro. El día de las locuras»

Revista Teatros, «Las bodas de Fígaro. De Caron de Beaumarchais. Plagada de vitalidad»

Horario Otheguy Riveira, Culturamas, «Un Beaumarchais sensacional, al mejor estilo de la Comedie Française»

Hugo Álvarez Domínguez, Butaca en anfiteatro, «‘Las bodas de Fígaro’ o una reposición con plena vigencia»

José-Miguel Vila, Diario Crítico, «‘Las bodas de Fígaro’: nadie es más que nadie»

Universo de A, «Crítica exprés. Las bodas de Fígaro»

Las bodas de Fígaro revolucionan el Teatro de la Comedia de Madrid

Ana M. Serrano

Loff.it

«Las bodas de Fígaro» o una reposición con plena vigencia

Hugo Álvarez Domínguez

Butaca en anfiteatro

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