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Sinopsis: Dos solteros en plena crisis de los 40 que aspiran encontrar su media naranja. Son vecinos puerta con puerta y se detestan cordialmente. Ella es una psicóloga, poco dada a lo social y de mente cuadriculada. Él es jefe de marketing en una empresa de yogures, fiestero y de espíritu rotundamente hedonista. Él es un seductor irresistible, encantado de haberse conocido. Ella una toca pelotas insoportable. Todo les separa, y como es de esperar, todo les va a acercar.

Autoría: Fabrice Roger-Lacan

Adaptación: Sergio Peris-Mencheta

Dirección: Sergio Peris-Mencheta

Ayudante de Dirección: Diana Palazón

Producción: Barco Pirata Producciones, La Marsó Produce, ALG Management y Gota de Luz

Ayudante de producción: Xabier Martínez

Producción ejecutiva: Nuria-Cruz Moreno

Distribución: Producciones teatrales contemporáneas

Compañía: Barco Pirata / Producciones Teatrales Contemporáneas (PTC)

Reparto: Silvia Marsó, Pablo Chiapella, Litus

Escenografía: Elisa Sanz

Construcción de Escenografía: Mambo & Sfumato

Iluminación: Juan Gómez Cornejo

Vestuario: Elisa Sanz

Música: Litus Ruiz

Fotografía: Kiki Romero

Teatro: Teatro Auditorio de San Lorenzo de El Escorial, Teatro Marquina

Duración: 90 minutos

Género: Comedia

Web Oficial:

Barco Pirata

Producciones Teatrales Contemporáneas

 

La puerta de al lado, de Fabrice Roger-Lacan, ha llenado las salas en Francia y ahora llega a España gracias a Sergio Peris-Mencheta. Cuenta para ello con colaboradores de excepción. Se trata de un tipo de comedia que sólo puede tener éxito si los actores consiguen la complicidad del público y Silvia Marsó y Pablo Chiapella cumplen holgadamente con tal cometido. La puesta en escena se apoya en una escenografía (y vestuario) de Elisa Sanz brillantemente concebida, cuyas posibilidades se explotan al máximo gracias a la precisa iluminación de Juan Gómez Cornejo.

El texto ofrece numerosas virtudes, aunque también contiene algún que otro elemento que chirría un poco, quizá en parte como resultado del trasvase al español (no conozco el original). Lo que resulta natural en París puede serlo algo menos aquí abajo. Se trata del tipo de trama que antes se solía asociar a personajes con una veintena de años menos. Ello confiere a la obra un innegable interés como documento sociológico. La cuestión es que hay referencias a la infancia y adolescencia de los personajes (la madre, el bachillerato), pero ningún indicio de que haya sucedido nada en sus vidas personales entre los veinte y los cuarenta que haya dejado huellas en ellos. La acción parece haber sido trasladada a este país (hay toda una disquisición sobre tabaco recurriendo a marcas españolas), pero él, que aparece caracterizado como un hombre sin el más mínimo interés por la cultura, demuestra haber leído la obra completa de Marguerite Duras, algo que ella encuentra lo más natural del mundo; ello resulta un fenómeno paranormal a este lado de los Pirineos, cuya única explicación sería que los dos hubieran sido compañeros de clase en el Liceo Francés. Tampoco estoy muy convencido de que la adición de un comentarista musical, saludada con aplausos por público y crítica, tenga necesariamente un efecto positivo sobre la obra. Este tipo de pieza suele funcionar mejor cuanto menos se distraiga la atención del espectador sobre la pareja protagonista y el tratamiento se beneficiaría a veces de un toque algo más ligero en la dirección.

De todas maneras, las líneas anteriores son meras impresiones personales, alejadas de lo que ha opinado el público y la crónica, y conciernen a aspectos que simplemente perturban el desarrollo fluido de una función con numerosos aciertos y momentos felices que justifican de por sí el precio de la entrada. Entre ellos se pueden destacar la escena del rodaballo, en que Silvia Marsó y Pablo Chiapella alcanzan un equilibrio perfecto, y la escena en que los dos crean sendos perfiles en una red  de contactos sociales, en la que la labor de ambos intérpretes brilla facilitada por todos los elementos de la puesta en escena. Se trata (empleando términos al uso, quizá sin mucha propiedad, pero para entendernos) de una función imprescindible para los aficionados a la comedia romántica con un toque moderno.

Juan Carlos Bayo Julve

SET – ITEM

Javier Villán, El Mundo: “Vodevil y don del juego teatral”:

Juan Ignacio García Garzón, ABC: “La puerta de al lado, de Fabrice Roger-Lacan: condenados a entenderse”:

Horacio Otheguy Riveira, Culturamas: “Silvia Marsó en La puerta de al lado: una parodia del psicoanálisis con diálogos magistrales”:

María Robert, El país: “La felicidad está en el otro”:

Aldo Ruíz, El teatrero: “Unos espléndidos Silvia Marsó y Pablo Chiapella nos abren ‘La puerta de al lado’”:

Alberto Morate, El blog de entradas.com: “La puerta de al lado, el descansillo de la comunicación”:

Javier López Rejas, El cultural: “Peris-Mencheta en La puerta de al lado”:

REPRESENTACION DE «LA PUERTA DE AL LADO» EN EL TEATRO PALACIO VALDES

REPRESENTACION DE «LA PUERTA DE AL LADO» EN EL TEATRO PALACIO VALDES

La puerta de al lado, el descansillo de la comunicación

Alberto Morate

El blog de entradas.com

La felicidad está en el otro

María Robert

El País

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