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Sinopsis: Bernarda Alba, una mujer con sus sentimientos, ilusiones y deseos cercenados por una sociedad machista, opresiva, hipócrita y clasista, educa a sus hijas con una férrea dictadura, ahogándolas en una profunda desesperación que las llevará, irremediablemente, a la tragedia. Una valiente denuncia de Federico García Lorca sobre la terrible situación de las mujeres, “nuestras” mujeres (madres, abuelas, bisabuelas..) y de cualquier castración de la libertad del ser humano en general.

Autoría: Federico García Lorca

Dirección: Manuel Carcedo Sama

Reparto: (Bernarda) Charo Bergón, (Adela) Alexia Lorrio, (Poncia) Pilar Cervantes, (Martirio) Ana Vélez, (Angustias) Anabel Maurín/ Covadonga Arimbau, (Magdalena) Belén Orihuela, (Amelia) Dayana Gálvez, (Mª Josefa) Matilde Garayzábal/ Yolanda Garaizábal

Escenografía: Manuel María Grimaldi

Construcción de Escenografía: Chemané Costura

Iluminación: Alberto Romo

Vestuario: Manuel María Grimaldi

Realización de Vestuario: Chemané Costura

Música: Volker Kirberg

Espacio Sonoro: Alberto Romo

Fotografía: Ignacio Ysasi

Teatro: Teatro Karpas

Duración: 1 hora y 20 minutos

Web Oficial: La casa de Bernarda Alba

Entrevistas y reportajes: La caja del apuntador

 

 

 


elena

La casa de Bernarda Alba es una de las más conocidas, leídas y representadas obras de Federico García Lorca. Por un lado, su popularidad se convierte siempre en reclamo para el público que suele encontrarse receptivo ante uno de estos grandes títulos; por otro lado, constituye un reto para el equipo que lo aborda por la cantidad de referentes que ya suele traer el espectador en su imaginario.

En esta adaptación del texto lorquiano es reseñable el trabajo de dramaturgia, que manteniéndose bastante fiel al texto, consigue concentrar la obra en una hora y veinte. Esto se debe, principalmente, a la eliminación de los personajes secundarios externos a la casa y a las escenas en las que estos aparecen, centrando la acción únicamente en las habitantes de la casa. De este modo, se traslada al público con mayor fuerza el aura opresiva, así como, el enclaustramiento de estas mujeres para quienes el único contacto con el exterior será a través de las ventanas y siempre oculto al ojo del espectador, el cual quedará recluido con ellas (idea que se verá favorecida al extender el espacio escénico al patio de butacas, integrándolo así a la casa). Estos cambios otorgan, además, un buen ritmo a la obra que en ningún caso se siente incompleta.

Desde el inicio destaca especialmente el papel de la Poncia, interpretado por la actriz  Pilar Cervantes, quien defiende con maestría su personaje. El personaje de la Poncia permite que en su presencia tengan lugar escenas más despreocupadas, incluso alegres, de modo que la irrupción en escena de Bernarda cause aún más temor y represión. El personaje de Bernarda, interpretado por Charo Bergón, devuelve al clima de tensión y represión. Sin embargo, en esta Bernarda, de vez en cuando se deja ver un rastro de humanidad, donde su autoritarismo queda “justificado” por el amor a sus hijas.

El vestuario y escenografía buscan volver a la tradicional imagen lorquiana de lo popular-universal, con un predominio del negro, incluso en las paredes, que ayuda a sentir la opresión de una casa cerrada a cal y canto a la sociedad. Tanto el vestuario como los accesorios empleados en escena quizás requerirían una revisión ya que parece deteriorado y descuidado en los detalles.

Resulta muy acertada la concepción del espacio: un espacio dramático único desde el que se van construyendo los otros espacios latentes de la casa, de modo que el espectador fácilmente puede situarse en la vivienda. La inclusión del patio de butacas, ya mencionado, o el pasillo posterior con dos aberturas al espacio escénico, amplían y potencian las posibilidades de un escenario pequeño como el de este teatro.

Un montaje que permite mostrar una imagen general del texto de Lorca, centrado en el tema de la represión y con una duración perfecta para favorecer su acercamiento a grupos escolares, tal y como el que había entre el público que pareció disfrutar  del mismo.

Elena Martínez Moriel, ITEM

 

Mayelit Valera Arvelo, Todos al teatro, “La casa de Bernarda Alba, gritos de libertad en el Teatro Karpas”

 

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