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Sinopsis: Ifi es una joven sin recursos de hoy en día. Sobrevive como puede. No estudia ni trabaja, no sabe qué hacer con su vida. Así que se dedica a matar el tiempo: buscando gresca, emborrachándose, drogándose… Iphigenia en Vallecas, a partir de Iphigenia in Splott de Gary Owen, salta del Ambigú a La Sala del Teatro Kamikaze adaptada y protagonizada por María Hervás y dirigida por Antonio C. Guijosa. Owen, que ganó en 2015 el premio al mejor texto en el Festival de Edimburgo por esta nueva versión del mito, nos conduce por un paisaje de pobreza y actualidad para poner en primer término cuestiones socioeconómicas. ¿Qué consecuencias tienen las medidas que se han llevado a cabo estos últimos años? ¿Quién paga esos esfuerzos que piden desde Europa a los gobiernos y de los gobiernos a la gente? ¿Qué y a quién se está sacrificando? La adaptación de María Hervás trae la peripecia hasta Madrid, porque lo que cuenta esta función está ocurriendo en muchos sitios, aquí también. Por eso esta Iphigenia no es una princesa, no tiene un héroe que se ponga de su parte ni sus conciudadanos sufren por su destino. Lo mejor que le puede pasar es que su abuela le dé algo de dinero con el que poder olvidarse de la realidad durante unos días. Una realidad que se desarrolla en un barrio marginal donde cada vez hay menos de todo. Un barrio del que quien puede se va. Hasta que un día, en un garito, conoce a un exmilitar del que se enamora. Su encuentro impacta tanto a Ifi que siente que por fin puede dar un nuevo rumbo a su vida. Pero él no la llama, no responde a sus mensajes, incluso manda a un amigo suyo a hablar con ella. Entonces Ifi entiende lo que ocurre, entiende lo que piensa él, se da cuenta de lo que ven los demás cuando la miran: a alguien barriobajera, una quinqui, alguien, en definitiva, que no le importa a nadie. Por su trabajo en Iphigenia en Vallecas, María Hervás ha conseguido el XXVII Premio Unión de Actores a mejor actriz protagonista y ha sido nominada al XII Premio Valle-Inclán de teatro.

Autoría: Eurípides

Adaptación: María Hervás

Versión: Gary Owen

Dirección: Antonio C. Guijosa

Producción: María Hervás y Serena Producciones

Reparto: María Hervás

Escenografía: Mónica Tejeiro

Iluminación: español

Espacio Sonoro: Mar Navarro

Diseño del Cartel: Daniel Jumillas

Fotografía: Marc y Merysú de Cock-Buning

Vídeo Promocional:

Fecha del Estreno: 22/06/2018

Teatro: Pavón Kamikaze

Duración: 1h y 30 m

Género: tragedia

Premios: UK Theatre Award for Best New Play 2015

Web Oficial: Iphigenia en Vallecas

 

 

¿Qué no se ha dicho ya sobre Iphigenia en Vallecas?, más aun siendo un reestreno por parte del Pavón Kamikaze. El reestreno de una obra que catapultó a dicho espacio escénico, a Gary Owen y a María Hervás. A los otros no sabemos hacia dónde pero a María Hervás la ha llevado (y por medios propios) al Olimpo de la grandeza escénica. Sin olvidarnos de la magnífica dirección de Antonio C. Guijosa quien consigue que no decaiga la acción, que el espectador clave las uñas en la butaca a causa de la impotencia, que se le revuelvan las tripas de la pasividad y que se levante al final de la función rompiéndose las manos en los aplausos.

 

Sí, todo muy hiperbólico, decimonónico, para una obra que magnifica los sentimientos dormidos de un espectador que está bastante lejos de la clase social de Ifi. Ifi es esa barriobajera «ni-ni» que supuestamente ese inscribe en el discurso necoliberal como el lastre de la sociedad por vivir del subsidio, por estar borracha 24/7, por quedarse embarazada de un desconocido, por no tener trabajo o por no saber qué hacer con su vida. De todo eso la culpa la tiene ella. Sin embargo, ¿es eso verdad?

 

Con Iphigenia en Vallecas se transforma el mito, se trae a nuestra sociedad el motivo del sacrificio visibilizándolo ahora que estamos inmersos en la individualidad y en el egocentrismo. Ifi como heroína del XXI, algo así como un Jesucristo actual, revela lo injusto de la vida en las clases más marginadas por situaciones ajenas a sus integrantes. Se sacrificará por todos aquellos que la defraudaron, por todos aquellos que no la conocen y por todos aquellos que solamente son capaces de ver a una borracha callejera. Pura catarsis nacida de la triste realidad que se dibuja mediante el hecho de que a pesar de haberse sacrificado nadie reconoce su valía.

 

Cierra la pieza con su mirada directa, cortante y empapada apelando a quienes fuimos a verla pasivamente. «¿Hasta cuándo lo vais a permitir?» Y se va indignada ella, indignados nosotros. Aristóteles, sin duda, hubiera utilizado Iphigenia en Vallecas como sumo ejemplo de lo catártico.

Ana Atabey Curbelo, ITEM

Aldo Ruiz, El Teatrero: “Iphigenia en Vallecas: el huracán María Hervás y su devastador torrente de emociones sacuden las entrañas del Kamikaze”

Juan Ignacio García Garzón, ABC: “Iphigenia en Vallecas: Sacrificio”

 

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