1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (3 votos, promedio: 3,67 de 5)
Cargando...

Sinopsis: Entrar en el universo de bodas de sangre, en nuestra historia, un evento trágico profundamente español que habla del amor, la culpa y la necesidad.

Dramaturgia: Camila Bordón a partir de Bodas de Sangre de Federico Garcia Lorca

Asesoría Literaria: Prólogo: Daniel Migueláñez

Dirección: Alma Vidal

Ayudante de Dirección: Borja Rodríguez

Producción: La Palliata Producciones

Reparto: Melissa Skrobiszewska Adriel Molina Iván López-Ortega Camila Bordón Arenal

Escenografía: Iván López-Ortega y Alma Vidal

Vestuario: Iván López-Ortega y Alma Vidal

Música: Música original: Camila Bordón Arenal e Iván Lopez-Ortega

Diseño del Cartel: Iván López-Ortega

Fotografía: Antonio Hernández Fimia

Sala: La Sala

Duración: 60 minutos

Estas manos que son mías

Mélanie Werder – Instituto del Teatro de Madrid UCM 

Estar en una sala llena siempre es un gozo, pero más si es en una sala de nueva apertura en el off madrileño. La Sala, no es redundancia, es el nombre del espacio que acoge la propuesta “Estas manos que son mías” se incorpora al circuito tras la recuperación de aforos, un sector especialmente mermado tras el hachazo del Covid.

La pieza desvela al espectador un recorrido a través de las pulsiones de Bodas de Sangre hiladas por la fuerza musical de los fragmentos seleccionados. A través de los cuatro intérpretes, se abre un juego de fuerzas centrado en el personaje de la Novia alrededor de la que orbitan Leonardo, el Novio y la Mujer de Leonardo.

El espacio escénico recoge en forma de tarima a modo de cuesta el ascenso contra lo íntimo de un deseo pasional que arrastra a los cuatro personajes al temido enfrentamiento final. De especial interés resulta la fuerza simbólica de lo latente, de lo que pende. Por una parte, un móvil: fragmentos de vidrio sobrevuelan a los intérpretes (“todo lo que pueda cortar el cuerpo de un hombre”) como la tragedia que está destinada a acontecer. En contraste al corte, a la herida, a la sangre pendiente: la tela. El traje de novia – tradición, honor– que posteriormente se sustituye por la chaqueta del novio. Hay en el aire de Estas manos que son mías una presión simbólica que enlaza con los velos negros que cubren a Iván López Ortega, a Adriel Molina y a Melissa Skrobiszewska en la introducción de la pieza. Se trata de un canto inicial que menta a Lorca y a las condiciones contextuales del autor y sus otras piezas, que une con la selección polisémica de la canción de Chicho Sánchez Ferlosio, con los dos gallos combatiendo frente a frente partidos por un haz de luz, como cierre.

Alma Vidal dirige esta pieza cuya fortaleza es la potencia musical de los fragmentos seleccionados, que dotan de ritmo y armonía a una visión del personaje lorquiano de la novia -interpretada por Camila Bordón- que crece con la fuerza de la música en directo y la virtud de cuatro voces en un ambiente íntimo como es La Sala.

Página de la sala: https://lasala.madrid/la-sala/33-estas-manos-que-son-mias.html

 

«De especial interés resulta la fuerza simbólica de lo latente, de lo que pende.»

Mélanie Werder

Instituto del Teatro de Madrid

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Logo