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Sinopsis: Un fotógrafo de gran prestigio por el gran número de premios que ha recibido en su carrera, vive el final de sus días recluido mientras pinta las batallas de las que sido testigo siendo reportero. Entonces, recibirá una visita inesperada que le hará ver que su obra fotografía no ha sido una mera espectadora.

Autoría: Arturo Pérez Reverte

Dirección: Antonio Álamo

Ayudante de Dirección: Paloma Díaz

Producción: Gina Aguiar

Distribución: Emilia Yagüe Producciones

Reparto: Jordi Rebellón, Alberto Jiménez

Escenografía: Curt Allen Wilmer

Ayudante de Escenografía: Jara Belmonte

Construcción de Escenografía: Scnik movil

Iluminación: Miguel Ángel Camacho

Videoescena: Ángel Haro

Efectos especiales: Ángel Haro y Álvaro Luna

Música: Marc Álvarez, Ainhoa Uribelarrea y Verónica Jorge

Espacio Sonoro: Marc Álvarez

Fotografía: Julián Villanueva y La Buena Estrella

Fecha del Estreno: 7 octubre 2016

Teatro: Teatros del Canal

Sala: Verde

Duración: 1 hora y 15 minutos

Género: Drama

Premios: Candidata a 4 premios Max: mejor espectáculo de teatro, mejor producción privada, mejor adaptación (Antonio Álamo), mejor actor protagonista (Alberto Jiménez).

Web Oficial:

Teatros del Canal

Emilia Yagüe Producciones

Entrevistas y reportajes: Segovia Directo: “Los actores de ‘El pintor de batallas’ desvelan que Pérez Reverte se emocionó en su estreno teatral”

 

Ningún acto en la vida es inocuo pero menos si se vive en situaciones de conflicto bélico donde la línea entre la vida a la muerte es sutil e indefinida.

Andrés Faulques, encarnado en la magnífica interpretación de Jordi Rebellón, fue fotógrafo de guerra durante el conflicto de los Balcanes, donde servios y croatas se enfrentaron hasta acabar con el orden establecido en la antigua Yugoslavia. La zona sufrió uno de los mayores genocidios del siglo XX,­ en el que este drama nos introduce.

La obra nos sumerge en un contexto conocido por todos desde la perspectiva noticiosa e histórica, y nos hace retroceder a aquellos lugares que vimos desde periódicos y televisores y a los que asistimos como meros espectadores para sumergirnos en el carácter personal y único que este tipo de conflictos dejan en cada una de las personas como individuos.

El protagonista –que vive recluido en una torre– pinta las batallas que vio. Con el tiempo ha conseguido amortiguar el dolor. El olvido y el aislamiento han hecho su papel. La inesperada visita de un combatiente que inspiró una de sus mejores fotografías, y que fue merecedora de uno de los premios más prestigiosos, abre los recuerdos de alguien que solo quiso ser espectador y que ignoraba las repercusiones de cada uno de sus ‘disparos’ fotográficos.

Él, que quiso ser solo un “testigo indiferente”, no lo fue nunca pues –como a lo largo de la obra le reprochará Ivo Marcovic, soldado croata– su fotografía en la portada de una revista por ser ‘la cara de la tragedia’ cambiará su vida. Le costará la cárcel, la tortura y la pérdida de su familia.

Una fotografía no es indiferente ni objetiva. La fotografía es selectiva y salva unas cosas para dejar otras. Es en una manera de elegir un ángulo. Detrás de cada disparo hay azar.

Las fotografías también violan a las personas a las que retratan, atraviesan su intimidad para exponerla públicamente.

Ambos personajes ponen de manifiesto los sentimientos ante la vida y la muerte de sus seres queridos a los que también fotografió Andrés Faulques, a pesar del dolor, a pesar de la destrucción.

Mientras los dos protagonistas se adentran en su pasado a través de un magnífico y fluido diálogo vemos cómo se va transformando el escenario con un cuadro proyectado. Un juego de reflejos en el que nos adentramos poco a poco en la terrible oscuridad de los crímenes y las monstruosidades de la guerra. Un cuadro finalmente negro reflejo de la vida interior de cada uno de los protagonistas, donde la experiencia vivida no deja lugar a la esperanza.

Una magnífica puesta en escena que –a través de una sencilla pero estudiada proyección pictórica– no deja indiferente a nadie, ni permite un solo momento de relajación o escapismo ante el drama de la guerra.

Elena Martínez Carro

ARES – Universidad Internacional de La Rioja

Juan Cruz, El País: “El rostro de la derrota visita al pintor de batallas de Pérez-Reverte”

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