1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)
Cargando...

Sinopsis: Edith Piaf. Taxidermia de un Gorrión narra el encuentro ficticio entre Camile Schultz, una reportera especializada en fotografiar animales, y la gran diva Edith Piaf. Dos mujeres de gran carácter, que se enfrentan en un combate lleno de ironía e ingenio, y que se convertirá en una auténtica disección acerca del origen, la naturaleza y la necesidad de crear Mitos. Un viaje emocional y musical, a través de los acontecimientos que han propiciado el nacimiento y ocaso de una estrella, de una Diosa, "aunque sea con pies de barro".

Autoría: Ozkar Galán

Dirección: Fernando Soto

Ayudante de Dirección: José Dault

Producción: Kulunka Teatro

Distribución: Proverus

Compañía:

Reparto: Garbiñe Insausti, Lola Casamayor, Alberto Huici.

Escenografía: Ikerne Giménez

Construcción de Escenografía: Blanca Paloma

Iluminación: Javier Ruiz de Alegría

Vestuario: Ikerne Giménez

Fotografía: Aitor Matauco, David Ruiz

Teatro: Español

Sala: Margarita Xirgu

Web Oficial: Edith Piaf. Taxidermia de un gorrión

Entrevistas y reportajes:

Aurora Intxausti, El País: “Edith Piaf, la melancolía de un mito en el Teatro Español”

José r. Díaz Sande, Madridteatro: "Ir al fondo del ser. Entrevista"

Andrés Seoane, El Cultural: “Edtih Piaf, la construcción de un mito”

Europapress: “Una reflexión sobre la necesidad de los mitos”

 

 

La noche del martes 17 de enero a las 20h30, en la sala Margarita Xirgu del Teatro Español de Madrid, se vivió un espectáculo emocionante: la obra teatral Edith Piaf. Taxidermia de un gorrión. Una obra plagada de diálogos existenciales que no deja indiferente a nadie. En efecto, el título es una declaración de intenciones. Muestra la relación entre Edith y el Gorrión. “Pequeño gorrión de Paris” era el sobrenombre de la cantante. La figura del gorrión, un ave pequeña y frágil, representa a Edith. Sin embargo la voz de la cantante de París poseía una fuerza desgarradora y enérgica. La taxidermia simboliza el mito viviente de una artista legendaria ya muerta. Ozkan Galán, el dramaturgo de la obra, que proviene de la formación académica, se inspira, otra vez más, en un personaje histórico como punto de partida de un viaje imaginario. Los antecedentes trágicos de la vida de Edith Piaf, ponen al espectador en una atmósfera dramática. El director de la representación teatral Fernando Soto, con una larga experiencia televisiva, es uno de los actores con ideas propias sobre el arte de la actuación. Actores con formación académica en la especialidad de interpretación dan, de vez en cuando, el salto a la dirección para poner en escena sus inquietudes artísticas de índole ideológica, política o estética. La obra narra el encuentro ficticio entre dos mujeres, la gran diva Edith Piaf y una periodista especializada en fotografiar animales. Los dos personajes son interpretados respectivamente por: Garbiñe Insausti y Lola Casamayor. Así pues, la representación tiene una gran carga textual que se impone por la larga biografía de sucesos tristes y oscuros en la vida de Edith Piaf. Una obra que es en sí misma una tragedia. Una mezcla entre los episodios más oscuros y crueles de la vida de una diva, con discusiones filosóficas sobre el origen, las creencias y los dioses; mezcla que queda a medio camino entre una opinión experta o poética y una opinión personal o de café.
A nivel interpretativo hay una presencia patente de los tres actores en escena. Y un juego evidente en el que los tres actores interpretan como mínimo a dos personajes. Empezando por la actriz Garbiñe Insausti que reencarna con gran soltura a Edith, con una voz bastante trabajada que se amolda a la melodía sin desafinar. Su cuerpo dinámico es el motor de la obra y el hilo conductor de toda la trama. La actriz en los últimos minutos de la función cambia de rol, brevemente, para hacer de periodista. Es evidente que las compañías trabajan con el elenco que tienen; quízás resultaría más adecuada una actriz de menor estatura. Habría impactado más al espectador. Ha sido sorprendente la interpretación de la actriz Lola Casamayor, en los tres papeles: la periodista exigente y rigurosa, la abuela de Edith con una dicción francoárabe excelente y finalmente el papel de la vieja Edith en el momento de su declive. También la actuación de Alberto Huici ha sido correcta y valiente en la interpretación de varios personajes, tanto como jefe de la revista, padre de Edith, luego de ayudante de la misma y finalmente el personaje del boxeador Marcel Cerdan. Conociendo la trayectoria del dramaturgo, el espectador no puede esperar un musical, puesto que a Ozkan le interesa el lado humano de los genios, el aspecto en el cual nos vemos reflejados e identificados todos. La actriz Insausti canta en directo fragmentos de cuatro de las canciones más importantes de Edith Piaf: “Milord”, “L´hymne á l´amour”,“Sous le ciel de Paris” y “L´accordéoniste”. Además, el actor Alberto Huici toca el acordeón en vivo. Un privilegio para el oído y un punto espectacular a favor de la puesta en escena. La escenografía y el vestuario de Ikerne Giménez son minimalistas. La escenografía refleja la evolución de la vida de Edith: Miseria, gloria y decadencia. Y en el vestuario hay un intento de reflejar la esencia de la trama con colores tenues y oscuros. En lo que concierne al diseño de la  iluminación de Javier Ruiz de Alegría en esta representación, debo decir que me pareció íntimo y cálido. Por otra parte el espacio es otro elemento importante para el entendimiento y desarrollo de la obra. En la cual se alternan dos espacios: el primero representa el éxito, central y delimitado, blanco y frío. El segundo espacio es indefinido, externo, negro y sombrío, que representa el espacio de los recuerdos. En cuanto al tiempo, durante toda la representación hay un ir y venir entre dos épocas de la vida de Edith Piaf: el presente, que es el tiempo de la entrevista, en la que las dos mujeres se sienten seguras de sí mismas, y el pasado, tiempo de los recuerdos, en el cual Edhit es vulnerable. Por todo lo manifestado anteriormente, el juego de tiempo, espacio y cambio de personajes ayuda a mantener un ritmo ágil durante toda la representación.
Por momentos, describir lo que se ve o lo que se va a ver de una manera evidente, puede llegar a resultar aburrido. Me refiero a dos casos en especial: cuando el director de la revista le pide a la periodista que actúe con firmeza; y en el final de la obra cuando se ve que Edith está enferma y vieja; en ese momento sobra decir que lo está. Resulta necesario señalar que el objetivo de la obra tanto a nivel de guión, puesta en escena como a nivel de  interpretación, es desnudar a las almas a través de la vida de Edith Piaf. Y, en consecuencia, nos lleva a vernos, como espectadores, en nuestro propio espejo. Los dos versos de la canción Milord, citados al comienzo de esta redacción: “Soy sólo una chica de puerto. Una sombra de la calle”, reflejan y describen la vida de Edith Piaf. Una vida de miseria, adicción a las drogas y desgracias nos recuerda que las estrellas pierden a veces el rumbo y caen en las sombras. Una reflexión que muestra la necesidad innata de los seres humanos de sobrevivir a las tragedias para superar los conflictos y los avatares de la vida. La crueldad de la vida nos empuja a creer en algo o en alguien, a crear mitos, personas como nosotros: humanos “dioses con pies de barro”.

Saida Rkiek Sghiar

ITEM

Juan Ignacio García Garzón, ABC, “Édith Piaf, taxidermia de un gorrión: la vida tras la máscara”

Hugo Álvarez Domínguez, Butaca en anfiteatro, “Edith Piaf. Taxidermia de un gorrión, o cuando la memoria duele”

Javier Vallejo, El País, “Piaf’ está escrita punzantemente, jalonada de vueltas de tuerca y espléndidamente interpretada”

Aldo Ruíz, EL teatrero, “Bellísimo duelo interpretativo entre Gabiñe Insausti y Lola Casamayor para recordar a la diva francesa”

José-Miguel Vila, Diariocritico, “Edith Piaf. Taxidermia de un gorrión: la procesión va por dentro”

Horacio Otheguy Riveira, Culturamas, “Garbiñe Insausti y Lola Casamayor, cara y cruz de una insólita Édith Piaf”

piaf-2

piaf-3

piaf-4

piaf-5

Edith Piaf. Taxidermia de un gorrión, o cuando la memoria duele.

Hugo Álvarez Domínguez

Butaca en anfiteatro

Garbiñe Insausti y Lola Casamayor, cara y cruz de una insólita Édith Piaf

Horacio Otheguy Riveira

Culturamas

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Logo