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Sinopsis: Hace más de 30 años, en el momento de la fundación del Centro Dramático Galego, era la intención de su dirección inaugurar su actividad con la puesta en escena, en gallego por primera vez, de Divinas Palabras de Ramón María del Valle-Inclán. Cuenta la crónica del teatro gallego, y algunos de los protagonistas de esta historia, que después de una entrevista un tanto "particular" con los herederos del autor, su objetivo se convirtió en una tarea imposible: la familia de Valle se negó a autorizar la traducción y posterior producción de su obra en lengua gallega. Así dio comienzo la polémica relación teatral entre este espléndido dramaturgo y su tierra, que continuó siendo polémica hasta 2017. En el presente año se han liberado los derechos sobre la obra de Don Ramón. No es pues de extrañar que en el Centro Dramático Galego hayamos querido llevar a escena a Valle. Así lo hemos hecho en la temporada que ahora termina con Martes de Carnaval, y así lo haremos en la temporada próxima con Divinas Palabras. Es una alegría, aún mayor si cabe, saber que podremos mostrar nuestro trabajo desde un escenario tan emblemático como lo es el del Español, y tender así, una vez más, puentes entre el teatro que se está haciendo en Galicia y la escena de otros territorios. Es, en fin, para nosotros, un placer formar parte de la programación de este Teatro Español con Carme Portacelli a su cabeza, que tanto nos gusta, y con la que tantas afinidades tenemos, a través de este montaje que nos permitirá convocar, evocar y pronunciar, por primera vez desde Galicia, palabras divinas, Divinas Palabras.

Idioma: Gallego (con subtítulos en español)

Autoría: Ramón María del Valle-Inclán

Versión: Manuel Cortés y Xron

Dirección: Xron

Ayudante de Dirección: Arantza Villar

Producción: Centro Dramático Galego

Ayudante de producción: José Díaz

Reparto: Manuel Cortés, Antón Coucheiro, Patricia de Lorenzo, Borja Fernández, Mónica García, Tone Martínez , Victoria Pérez, Ánxela Ríos, Tomé Viéitez

Escenografía: Suso Montero

Iluminación: Fidel Vázquez

Videoescena: Quadra Producións/ Cuco Pino

Vestuario: Mar Fraga

Caracterización: Fanny Bello

Espacio Sonoro: Xacobe Martínez Antelo

Vídeo Promocional: Divinas palabras Revolution

Fecha del Estreno: 17/05/2018

Teatro: El Español

Duración: 1h y 50m

Género: Comedia

Web Oficial: Divinas palabras Revolution

 

 


Divinas palabras. Revolution llegó a Madrid precedida de una notable expectación. Una vez pasados los ochenta años en que la familia de Valle-Inclán conservaba los derechos de autor, por fin se podría escuchar una obra de Valle -ya autor de dominio público- en gallego. El hecho de que la producción fuese del Centro Dramático Galego y la puesta en escena de la prestigiosa compañía Chévere hacía aún mayor la expectativa.

Una vez estrenada en el Teatro Español (el primer teatro en que se estrenó Divinas palabras, por obra de Margarita Xirgu y Enric Borrás en 1933), y visto lo visto, se pueden sacar dos conclusiones: la primera, que Valle-Inclán suena maravillosamente en gallego. Cuando los autores de la versión dejan el texto de Divinas palabras, a pesar de la forzada adaptación de espacios y tiempos, se oye como si siempre haya estado escrito en esa lengua. La segunda conclusión es que la obra no ha ganado nada por el hecho de estar en gallego.

Es evidente que hemos entrado en una nueva etapa en la recepción de la obra de Valle-Inclán. Su obra se podrá escuchar en gallego, lo mismo que se podrá traducir al inglés o al polaco, con la ventaja para los espectadores gallegos de que su oído captará infinitos matices que se perderán en otras lenguas. Pero Valle-Inclán escribió su obra en castellano, de manera que quien quiera disfrutar de su obra plenamente no tendrá más remedio que escucharla en castellano.

En lo que respecta al montaje, los autores de la versión han tomado varias decisiones por lo menos discutibles. Para actualizar el texto han convertido la aldea de Valle-Inclán en la casa de Gran Hermano. No les falta razón al argumentar que aquella aldea sin duda está abandonada y los caminos que conducen a ella están cegados o convertidos en carreteras que no conducen a ninguna parte. Pero con esta conversión limitan la importancia de los espacios en la obra valleinclanesca, porque tan importante como el mundo cerrado de la aldea, que gira alrededor de la iglesia y el sacristán Pedro Gailo, está el mundo de los caminos, las ferias, el paisaje abierto y las vidas errantes que representa Séptimo Miau. Cuando todo ello se funde en un solo espacio claustrofóbico donde los encuentros sexuales entre Mari Gaila y el compadre Miau tienen lugar en el pasillo o en el único servicio que utilizan todos los habitantes de la casa, igualmente vigilados por las cámaras de televisión, las escenas pierden sentido. Como dejan de tener sentido las “divinas palabras”, que están allí solamente porque las puso Valle-Inclán.

No es, con todo, un montaje absolutamente fallido. La estética de la casa / plató, de un feísmo entre gallego y televisivo, concuerda perfectamente con el esperpento que planteó Valle. Y la historia de Laureaniño, víctima ahora del uso de su enfermedad para conseguir dinero a través de internet, exponiéndolo ante todas las televisiones, hace perfectamente comprensible la exposición en ferias del baldadiño imaginada por don Ramón. Por otra parte, Patricia de Lorenzo hace una Mari Gaila espléndida, descarada, frescachona, dominadora, y Mónica García es una Marica del Reino muy convincente. Algo menos los demás, dentro del buen nivel que es propio de Chévere.

En conjunto, pues, resulta un montaje arriesgado, que apenas aporta nada a la obra original, pero que merece la pena ver para comprobar cómo el esperpento valleinclanesco sigue vivo. Y lo que le queda.

                        Fernando Doménech Rico, RESAD

 

Mucho se estaba tardando –y qué injusticia– en defender la lengua gallega desde las tablas. Siendo honestos, en defender la lengua gallega en general. Divinas palabras Revolution llegaba al Teatro Español pisando fuerte, proponiendo un espectáculo renovador sin precedentes.

Xron (Xesús Ron), su director y adaptador, propone una actualización del esperpento en gallego una vez la familia de Valle-Inclán, tan reacia hacia su propia lengua, pierde los derechos de autor y puede llevarse a cabo la traducción al gallego de la pieza.

En su deseo actualizador, la familia Gailo se encuentra en la adaptación dentro de un reality show que en nuestra realidad llevaría por nombre Gran Hermano. Desde ese enfoque sucede la acción. Estando toda la familia dentro del reality, muere la hermana de Pedro Gailo dejando a su sobrino con parálisis cerebral huérfano. Tras haber rodado la madre de Laureano por los platós televisivos en vida para recaudar fondos con el objetivo de darle a su hijo una “mejora” en su calidad vital, la dirección del programa, junto con el compromiso de tía y cuñada de hacerse cargo del joven, considera pertinente que Laureaniño sea otro concursante más. De ahí es fácil hilar la acción desde Valle.

Con una propuesta escenográfica magnífica y un uso fantástico de los medios audiovisuales como apoyo, el juego esperpéntico tiende a consolidarse y apunta a un desarrollo favorable que, a priori, parece ser que se va a conseguir. Sin embargo, bajo mi criterio, la obra no funciona. Se dan muchos fakes con respecto a lo que en Literatura Transmedial se conoce como world-building. Quienes estamos acostumbrados a los formatos de realities nos percatamos con facilidad de errores gravísimos situacionales que destrozan la verosimilitud del argumento variado por Xron.

En cuanto al ritmo actoral, es lentísimo, exasperante, mínimo le sobran a la obra cuarenta y cinco minutos. Los arcos de actor no están bien armados, tomando como ejemplo el de Simoniña. Al principio es una niña adolescente pasiva que toma las riendas de la situación tras la violación, ese juego no encaja. Si el director optaba por dibujar un empoderamiento posviolación, queda este en un mero simulacro. Análogamente, para quien haya sido este su primer acercamiento al texto de Valle, se pierde situando a Séptimo Miau, por ejemplo, o se pregunta por la importancia argumental de los tres actores de relleno cuyo único fin sería el de matar por equivocación a Laureaniño.

Además, es muy incómodo tener el cuello en tensión dos horas mirando los sobretítulos. Cosa que, por otra parte, está genial: optas por aprender gallego debido a lo incómodo de la postura.

Se aprecia muchísimo oír gallego en las tablas, toda una hazaña; mas el experimento no resultó fructífero.

Ana Atabey Curbelo, ITEM

José-Miguel Vila, Diario Crítico: ” ‘Divinas palabras Revolution’: un Valle-Inclán más provocador e iconoclasta que nunca”

Julio Bravo, ABC: “ ‘Divinas palabras Revolution’ ”, Valle-Inclán entra en el plató televisivo”

Ángel Esteban Monje, Kritilo, Divinas Palabras Revolution

Divinas Palabras Revolution converte a traxedia dos Gailos nun show televisivo que desprende a mesma mesquindade que …”

Manuel Xestoso

Erregueté. Revista galega de teatro

“De modo que la Galicia de hoy es la de la pantalla de televisión, globalizada, o mejor dicho, reducida a un reality show, un simulacro de la realidad…”

Irène Sadowska

Artez Blai

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