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Sinopsis: La historia se centra en un chef de gran prestigio que ha perdido la inspiración y que tiene que confiar en un disparatado equipo de cocineros para crear una receta espectacular y novedosa y así mantener las estrellas de su restaurante.

Dramaturgia: Yllana

Autoría: Compañía Yllana

Versión: Yllana

Dirección: David Ottone y Fidel Fernández .

Producción: Ramón Sáez, Fran Álvarez e Isabel Sánchez.

Producción ejecutiva: Marcos Ottone.

Distribución: Rosa Arroyo y Esther Pascual.

Compañía: Yllana

Reparto: César Maroto, Carlos Jano, Rubén Hernández, Susana Cortés y Antonio de la Fuente.

Escenografía: Mambo decorados

Construcción de Escenografía: Mambo decorados

Iluminación: Diego Domínguez e Iván González.

Efectos especiales: Daniel Vilaplana

Vestuario: Gabriela Salaverri

Realización de Vestuario: Gabriel Besa

Música: Iván González

Espacio Sonoro: Iván González

Utilería: Gonzalo Gatica

Fotografía: Julio Moya

Fecha del Estreno: 10/10/2015

Teatro: Ideal Cinema (Úbeda)

Duración: 90 minutos

Género: Teatro gestual absurdo

Web Oficial: https://yllana.com/espectaculo/chefs/

El menú lo sirve Yllana.

Francisco Manuel González Romero

Alumno en prácticas Máster Teatro y AAEE (UCM)

Siempre que asistimos a una obra teatral es con la finalidad de entretenernos, y de escapar un poca de la realidad parasumergirnos en la ficción. Pero no siempre tenemos que salir con una carga emocional o una reflexión que nos lleve días pensando al terminar la función. Esto es lo que hace Yllana con esta obra, donde la risa, el juego, la magia y en definitiva el buen rato están más que asegurados. Su humor absurdo bien nos podría recordar a los sketches de antaño de Pepe Viyuela o Rowan Atkinson en su personaje de Mr. Bean. Es una obra en la que el texto no es necesario para entender las situaciones y problemas que nos presentan los personajes.

La forma en la que los actores interpretan, muy cercano al mimo, hace que todos los movimientos resulten reales aunque no veamos los elementos a los que se hacen referencia, como por ejemplo, la comida en las primeras escenas. La obra comienza con los personajes en escena, pero sin embargo, cuando entra el personaje principal lo hace acompañado de una canción para hacer saber al público que es el eje sobre el que gira la obra. De hecho, el personaje que representa al famoso chef es el único actor que no representa otros personajes en la obra. Es una obra donde los sketches tienen poca continuidad, o donde no hay una intriga que haga al público mantener esa tensión del qué pasará. Puede que el público sienta curiosidad o se muestre ansioso, pero solo por saber qué pasará en la escena siguiente al oscuro.

Es importante destacar que la improvisación está muy presente en la obra, desde un elemento que se engancha, una entrada tarde de un personaje o una risa del público que incluyen con un: “¿De qué te ríes?” Puede parecer que este tipo de improvisaciones, no todas, esté previamente preparada para arrancar alguna risa más al público. De hecho es ese juego con el público lo que hace de esta pieza de Yllana una obra tan divertida. Para cualquier función el público es esencial pero aquí prácticamente es vital al estar rompiéndose constantemente la cuarta pared. El público entra en la convicción dramática y cree todo lo que ve por muy disparatado que sea. Acepta los juegos, los fallos, que en otra obra más realista provocaría incluso una parada técnica. Además hay una escena en la que dos espectadores llegan a convertirse en los protagonistas.

Son varios momentos en la obra donde se juega con la magia y con la ilusión del público, un ingrediente que arranca varios “ohh” entre los asistentes. Este elemento hace que la obra sea más atractiva aún. Además hay otros factores como una escenografía sencilla donde los elementos decorativos van pegados con imanes, utilización de la misma para crear una escena de “teatro negro” como se denomina en Praga o un elemento cinematográfico como la cámara lenta al final de la obra.

Al cerrar la obra, a modo de leitmotiv se utiliza un recurso que aparece al inicio de la obra. Reparten platos de spaguettis entre el público y a uno de los asistentes de la primera fila parece que no le gusta. Bien, pues al final de la obra los actores la toman con ese asistente dándole de nuevo un plato de spaguettis y jugando con él. Esto hace que el chiste se complete y la obra quede cerrada. En definitiva, y como he dicho al principio, las obras de Yllana no son para reflexionar, para analizar o para llevarte a casa algo paranoico. Yllana entretiene y divierte. Me gustaría añadir que la compañía ha subido a la plataforma Youtube muchas de sus obras. Algo muy necesario en tiempos de cuarentena.

 

Daniel Ventura, “Un imprescindible”, Teatro a Teatro y + [7/10]

Entrevistas y reportajes:

“Entrevista a Yllana por lo mejor de Yllana”, Revista Teatros.

“Donde la risa, el juego, la magia y en definitiva el buen rato están más que asegurados”

Francisco Manuel González Romero

Alumno en prácticas Máster en Teatro y Artes Escénicas (UCM)

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