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Sinopsis: Un grupo de actores especializados en teatro clásico narran su experiencia con el viejo y experimentado cómico Carsi en lo que iba a ser su última función.

Dramaturgia:

Autoría: Eduardo Vasco

Dirección: Eduardo Vasco

Ayudante de Dirección: Daniel Santos

Producción: Noviembre Compañía de Teatro

Producción ejecutiva: Noviembre Compañía de Teatro

Compañía: Noviembre Compañía de Teatro

Reparto: Mariano Llorente José Ramón Iglesias Elena Rayos Rafael Ortiz Antonio de Cos

Escenografía: Carolina González

Construcción de Escenografía: Mambo decorados

Iluminación: Miguel Ángel Camacho

Vestuario: Lorenzo Caprile

Música: Eduardo Vasco

Fotografía: Asís G. Ayerbe

Vídeo Promocional: El hombre Ola

Fecha del Estreno: El hombre Ola

Teatro: Teatro de La Abadía

Sala:

Duración:

Género: Tragicomedia metateatral

Crítica teatral de Carsi

 Fernando Doménech Rico

Felipe Carsi (Valencia, 1843-Madrid-1933) fue un actor teatral que desarrolló una larga carrera en los escenarios españoles de la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX. En palabras de Eduardo Vasco, autor y director de la obra, “fue uno de los grandes secundarios del teatro español. […] En sus más de setenta años de profesión se ganó un discreto lugar en el parnaso de su tiempo y fue afortunado; disfrutó de una vejez dentro del propio oficio, acogido y respetado por los que en aquel momento gozaban del aplauso del público. Esos cómicos que seguramente se iniciaron en las tablas a su lado tuvieron la decencia de arropar sus últimas intervenciones, de darle un sentido a sus últimos años de profesión con papeles discretos de carácter anciano” [Del programa de mano].

            Sobre este actor hoy olvidado para todos los que no tengan su asombrosa erudición, Eduardo Vasco ha creado un divertimento que es a la vez un emotivo homenaje a toda una generación de actores hoy desaparecida. El Carsi de Eduardo Vasco reúne en su persona todas las manías, las excentricidades, las escandalosas limitaciones de un teatro jerárquico, rutinario, a menudo hueco. Pero también la entrega sin límites, la pasión teatral, la extraordinaria capacidad para crear personajes, para ganarse al público y dominar el escenario de una forma que inevitablemente se ha perdido.

            El arte del actor es el más efímero de todos. Al final, las Fallas se queman en la noche de San José, pero han tenido sus días de exposición para que el público las vea en calles y plazas. El trabajo del cómico se pierde en el momento en que baja el telón y el público abandona la sala. Por eso la memoria de los actores vive en las anécdotas. Desde la utilización por parte de Polos de las cenizas de su hijo que nos transmitió Aulo Gelio hasta el pinganillo con el que José Bódalo escuchaba los partidos del Real Madrid mientras interpretaba a Ibsen, el anecdotario de los actores ha conformado la memoria de su arte. Eduardo Vasco nos deleita con una gran cantidad de anécdotas en su obra, en la que Carsi se convierte en protagonista de muchas de ellas. Anécdotas a veces crueles, sórdidas, pero siempre hilarantes.

            Todo ello llevado con desbordante alegría por los cinco actores que conforman la compañía de teatro clásico dejada al margen por novedosas corrientes performativas y que tratan de recuperar su lugar en las tablas con una obra de Calderón incorporando a la vieja gloria, a Carsi, a su desmedrado elenco. Mariano Llorente, José Ramón Iglesias, Rafael Ortiz, Antonio de Cos y Elena Rayos bordan sus papeles, tocan instrumentos, cantan, bailan, se convierten en esos monstruos de la escena a los que se homenajea en Carsi. La dirección de Eduardo Vasco, que se mueve con toda soltura en su propio texto, es aquí tan rica y llena de matices como suele serlo.

Una gozada para los amantes del teatro.

 

(Addenda a la crítica dedicada solamente a miembros del ITEM: a partir de ahora no se aprobará a ningún estudiante que no sepa de memoria la descacharrante escena de la filóloga que descubre un inédito de Calderón en la Sala Cervantes de la Biblioteca Nacional. Si es capaz, además, de representarla, se le dará un notable alto. La matrícula ha quedado para siempre en manos de la filóloga Elena Rayos.)

 

 Fernando Doménech Rico

Julio Bravo, ‘Carsi’, una historia de teatro a través de uno de los grandes secundarios de nuestra escena, ABC

Raquel Vidales, “Miserias de actores”, El País

Jose Miguel Vila, Crítica de la obra ‘Carsi’: el teatro y su eterna circunstancia, Diario Crítico

Lucas Ferreria, Lope, Tirso y Calderón, En platea

 

“Mariano Llorente, José Ramón Iglesias, Rafael Ortiz, Antonio de Cos y Elena Rayos bordan sus papeles, tocan instrumentos, cantan, bailan, se convierten en esos monstruos de la escena a los que se homenajea en Carsi. La dirección de Eduardo Vasco, que se mueve con toda soltura en su propio texto, es aquí tan rica y llena de matices como suele serlo.”

Fernando Doménech Rico

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