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Sinopsis: Tres amigos discuten acerca de la inversión que uno de ellos ha realizado en un cuadro blanco: ¿una obra de arte postmoderna o una estafa? Esta discusión desemboca en cuestiones personales y resquebraja una amistad de muchos años.

Autoría: Yasmina Reza

Traducción: Fernando Gómez Grande y Rodolf Sirera

Dirección: Miguel del Arco

Ayudante de Dirección: Gabriel Fuentes

Producción: Kamikaze Producciones

Producción ejecutiva: Pablo Ramos

Reparto: Roberto Enríquez, Cristóbal Suárez y Jorge Usón

Escenografía: Alessio Meloni (AAPEE)

Construcción de Escenografía: Mambo Decorados

Iluminación: Pau Fullana

Vestuario: Alessio Meloni (AAPEE)

Música: Arnau Vilá

Espacio Sonoro: Sandra Vicente (Studio 340)

Diseño del Cartel: Patricia Portela

Fotografía: Vanessa Rábade

Vídeo Promocional: Arte

 

antunano

Reza asienta el éxito comercial en la facilidad para construir comedias, donde acierta en el empleo de los resortes del género, el acercamiento a las cuestiones abordadas con una crítica profunda y amable a un tiempo, la progresión dramática y la tensión creciente, la combinación de momentos hilarantes con otros más serios. Su obra, ya dilatada que comenzó a expandirse con Arte, es compacta, en nada superficial, aunque el éxito que cosecha, le aparta de los circuitos intelectuales, así como practicar una escritura próxima a los cánones tradicionales, muy alejados de las nuevas escrituras escénicas. En Arte, estrenada hace varias décadas, aborda dos cuestiones, la extraña compra del cuadro blanco, ¿signo con valor de arte postmoderno?, y las relaciones de amistad que se deterioran por la incomprensión ante esta adquisición y la contaminación de las relaciones personales entre los tres amigos. Combina muy bien las dosis de la humor y aquí somete a la opinión de los espectadores la valoración del arte postmoderno, en el que a ella por su tipo de escritura no entra, y la fragilidad de la amistad que se agosta por anteponer los criterios personales a opiniones e intereses de los demás, aunque al final un hábil cambio dramático parece restablecer todo a la situación de origen por la generosidad de Sergio, el comprador del cuadro.

Arte desde el estreno se ha representado en múltiples ocasiones y al subirla a escena de nuevo, dejando a un lado las motivaciones comerciales, es importante contrastar las razones del director y el modo de abordar una comedia que un buen número de espectadores conoce bien. Del Arco, no desaprovecha ninguna de las ocasiones del texto para sacarle todo el partido cómico, pero esto no le impide cambiar el tempo ritmo cuando se abordan las cuestiones relacionadas con el arte postmoderno, de manera que las razones de unos y otros no queden envueltas (y dispersadas) por las risas y la rapidez conversacional, y el espectador tenga posibilidad de reflexionar acerca de la validez del arte. Asimismo, busca la comicidad de las situaciones, de los contrastes de pareceres, sin burlarse de los personajes, cuestión esta última fácil en esta comedia y muy utilizada en montajes precedentes. Junto a estas cuestiones, dos más de interés, la dirección de actores, diseñando para cada personaje un perfil que contrasta y aumenta los conflictos, y el saber mantener el tempo de la comedia, con la introducción de algunos momentos anticlimáticos, que permiten una mayor eficacia en las discusiones cómicas. Cabe objetar, el acento en una estética gay, que choca con algunas de las relaciones con pareja femenina que dos de los personajes mantienen y que es objeto de discusión entre ellos.

El sencillo espacio lo resuelve sin el habitual recurso al color blanco en escenografía y vestuario: aquí hay una plataforma trapezoidal y elevada hacia el foro, que no ocupa todo el escenario, es el área de actuación de los personajes. A un lado tres sillas y un perchero, donde el actor que no está en escena se sienta. Se proyectan en dos ocasiones dos grandes diapositivas en la pared del fondo del dispositivo escenográfico, sin que esté claro el sentido dramatúrgico de las mismas.

José Gabriel López Antuñano, UNIR

 

Marcos Ordóñez, Babelia-El País: “Viva el ´kamikazismo´!”

Aldo Ruíz, El Teatrero: “´Arte´: de blanco, nada. Del Arco traza un lienzo que cambia de tonalidades vertiginosamente y está lleno de matices”

José-Miguel Vila, Diario Crítico: “Arte”

«Lo de Miguel del Arco y su nave kamikaze […] es de récord Guinness…»

Marcos Ordóñez

El País

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