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Sinopsis: A D L R es exactamente esa presión bajo la que vivimos constantemente. Es un vómito, una saturación de emociones, un grito a bocajarro. Una bofetada en la cara. Una caída cuesta abajo y sin frenos. Una enfermedad vírica que afecta a mamíferos. Que se transmite en su mayoría de casos por un mordisco y que en el 99,9% de los mismos una vez pasada la segunda fase es mortal. Es esa rabia y no otra la que nos rodea y dirige el motor de nuestras vidas. Nuestra generación está perdida, sometida. No entiende de emociones y no tiene recursos. Tenemos miedo a lo que se salga de lo normativo y rechazamos lo diferente. No hay opción posible. Ya no somos capaces de sentir y hablo de sentir de verdad. ¿Cuándo fue la última vez que te dejaste llevar ? Antología de la Rabia es más que un viaje reflexivo y sensorial que nunca hiciste y por eso, aun, dos más dos siguen siendo cuatro.

Dramaturgia: Juan Asego y Elena Santos

Dirección: Juan Asego y Elena Santos

Compañía: Colectivo Trance Independiente

Reparto: Axel Medrano, Tania Medina, Sara Bores, Marina Clyo, Antonio Araque, Juan Asego, Raquel Ventosa y Álvaro Delgado

Iluminación: Elena Santos

Videoescena: Colectivo Trance

Vestuario: Raquel Ventosa y Axel Medrano

Espacio Sonoro: Colectivo trance

Diseño del Cartel: Alex Bardera y Ángela Navarrete

Web Oficial: http://colectivotranceproducciones.com/antologiadelarabia

RABIA CONTEMPORÁNEA

Guillermo Vásquez Cubides

Alumno en prácticas Máster de Teatro y AAEE (UCM)

Antología de la rabia se presentó en la sala nave 73 en febrero de 2019, con sala llena ybuena recepción del público, quien al ingresar a la sala parece estar ingresando a un rave de música electrónica. Es una obra distópica ambientada en el año 2030 –no muy lejana de la realidad– en donde miles de personas mueren de rabia sin un tratamiento a la vista.

Es de admirar la sincronía que maneja la pieza en donde cada detalle es trabajado alrededor de la sensación de la rabia, como es el caso de la videoescena y la manera en que aparece la tipografía en esta. También los pocos elementos de utilería de planta que a su vez se convierten en utilería de mano resultan inteligentemente utilizados. Sin embargo indudablemente en este montaje los cuerpos tienen el mayor protagonismo, pues, con una exigencia física importante están constantemente danzando música electrónica, new wave y otros géneros que expresan todo ese sentir que en ocasiones nos agobia y en donde el diseño sonoro recobra vital importancia, haciendo que la obra se desarrolle con organicidad.

Dramatúrgicamente la obra es fragmentaria con historias creadas por los integrantes del grupo sin que éstas parezcan una sucesión de relatos aislados, por el contrario, reunidas logran convertirse en un grito a rebelarse, un empujón casi violento a despertar, a liberarse y no callar frente a lo que nos molesta, a sentir rabia. Pero ¿Cómo representar esta “rabia”? esta es una de las máximas que parece plantearse la obra, su estructura se basa en las cuatro facetas de la rabia que son: periodo de incubación, periodo prodrómico, fase neurológica y Fase de coma. Resulta relevante este dato debido a que estas son abstractamente representadas en escena, contrastándolas a su vez con situaciones contemporáneas de rechazo al orden establecido, al machismo, a la discriminación, a la religión, a la exclusividad sexual, a las redes sociales, la popularidad, las privaciones del cuerpo y muchas otras preocupaciones contemporáneas que la generan pero no la enfermedad sino el sentimiento que constantemente sentimos, estas resultan ser bastante reveladores y son expuestas en escena –no podría ser de otra manera– con rabia.

Esta pieza teatral es un grito a la rebeldía, una invitación a salir de lo que nos ha impuesto la sociedad sin motivo alguno, a despojarnos de todos esos prejuicios que en ocasiones nos impiden continuar, es una molestia, una frustración, es violencia, un grito hacia adentro, es pelear hasta con la sombra  y además, es danza, es video, es texto, es teatro –o quizás no– que permite verse a sí mismo en escena con situaciones bien planteadas, aspectos que desconocemos o hemos querido ocultar pero que están y al menor descuido saldrán escupidos, sin previo aviso. Es una obra que no pretende ser aceptada, que no pretende ser políticamente correcta y que termina siendo una explosión de estímulos, una muestra de que este grupo buscando romper con los estereotipos de lo teatral, logra hacer una atrevida propuesta muy teatral, dejando su posición bien definida, promoviendo cambios y haciendo que el teatro se sienta vivo, en donde no se le puede imponer que decir, que hacer y por supuesto como hacerlo.

Regina Sotorrío,“El teatro tiene ganas de Jarana”, Diario del sur.

N. A, “Antología de la rabia, de la compañía Colectivo Trance”, La república cultural.

 

Esta pieza teatral es un grito a la rebeldía, una invitación a salir de lo que nos ha impuesto la sociedad sin motivo alguno

Guilermo Vásquez

Alumno del Máster de Teatro y AAEE

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