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Sinopsis: En 1613 Miguel de Cervantes escribió “El coloquio de los perros”, una novela ejemplar en la que dos perros callejeros tienen la suerte de poder hablar durante una noche. Ahora, a finales de esta década teniente, nosotros recuperamos esta historia para poder hablar. Para hablar por fin de todas las cosas que nos preocupan, de nuestros sueños y pesadillas. De nuestros amos y de nuestros palos. De los sarpullidos que no podemos dejar de rascar. Pero sobre todo para poder hablar, o ladrar, con la esperanza de que alguien, aunque solo sea por una noche, nos escuche de verdad. “El coloquio de los perros” presenta un diálogo entre dos animales que por una noche tienen la oportunidad de articular palabra. “Ahora que nos dejan hablar” es una obra donde dos jóvenes tienen la oportunidad de reivindicar su lugar en el mundo. El espectáculo trata de fusionar la historia de estos dos perros con la de estas dos actrices mostrando sus similitudes. Con todos los medios de comunicación a nuestra disposición -teatro, radio, relato, redes sociales, conferencia…- trataremos de hablar y de hacernos escuchar desde una puesta en escena dinámica, joven y con cabezas de perro. Guau.

Dramaturgia: (Asesor) Arsenio Lope Huerta

Autoría: Adrián Perea, a través de El Coloquio de los Perros / Álvaro Nogales

Dirección: Álvaro Nogales

Ayudante de Dirección: Aurora Parilla

Producción: Mudanzas López con el apoyo del Ayuntamiento de Alcalá de Henares y el Teatro de la Abadía

Compañía: Mudanzas López

Reparto: Olaya López Andrea M. Santos

Escenografía: Victor Longás

Iluminación: Victor Longás

Vestuario: Andrea Torrecilla

Fotografía: María Fernández Gil

Fecha del Estreno: 23 de Enero 2021

Teatro: Nave 73

Festivales: ClassicOff Festival Sala Joven Festival de Almagro

Humanizando a los Perros

Charlotte Ruiz – Máster en Teatro y Artes Escénicas

Ahora Que Nos Dejan Hablar es una obra que bebe de El Coloquio de los Perros de Miguel de Cervantes, versionando la novela ejemplar e incorporando la historia paralela del proceso de creación de la misma obra. Se va explicando cómo nace Ahora Que Nos Dejan Hablar, los retos a los cuales se enfrenta el proyecto y el recorrido del equipo para llegar a montar la función que el espectador presencia. Es un montaje cargado de autoficción y metateatro. Se introduce la función como la noche en que, por fin, las jóvenes actrices del elenco tienen la oportunidad de mostrarse, hablar y ser vistas. 

El elenco está conformado por dos actrices, Olaya López y Andrea M. Santos, que interactúan con el espectador desde el momento en que se presentan, introduciendo el humor desde el principio ya que no se ponen de acuerdo en quién va a introducir la obra. Estas actrices interpretarán a Cipión y Berganza y también hacen de reflejo de los mismos en el día de hoy, ya que se presentan como perras que normalmente están silenciadas, hablando así por todos los jóvenes actores que carecen de oportunidades. Es un gran acierto que sean mujeres para romper con estereotipos y visibilizar a la mujer en las Artes Escénicas. Así mismo, se introduce la historia de la vida laboral de Álvaro Nogales, el director de la obra, que denuncia que a los menores de 30 no se les tiene en cuenta en la industria. Por ende, Ahora Que Nos Dejan Hablar se convierte en una crítica a la industria del teatro y el cine, que expone la invisibilidad de y la falta de oportunidades laborales para los menores de 30 y apela a la modernización y cambio de la misma. Se hace una crítica no solo a la falta de oportunidades de expresión y visibilidad, sino también a la injusticia en el sistema de contratación y pago, resaltando el ejemplo en el cual a Álvaro, que ya ha hecho sus prácticas, le ofrecen una beca con una remuneración muy baja cuando el trabajo va a ser para una gran plataforma que se intuye puede ser Netflix o HBO, que tienen un presupuesto considerable. 

La escenografía es minimalista y pulcra. Casi todo es blanco. Hay una mesa, dos sillas, y una suerte de tablón al fondo donde las actrices van trazando esquemas o escribiendo cosas. Los cambios de escenografía también son pulcros y efectivos y con pocos elementos el espectador es transportado a distintos espacios de manera amena. 

Esta representación teatral tiene un toque muy cinematográfico, las transiciones vienen acompañadas con bailes y cambios de luz, así como por canciones que recuerdan a una serie de ficción. Por ejemplo, tras presentarse las actrices, comienzan a bailar con una luz anaranjada un tema popular, se ponen máscaras de perro y detrás de ellas aparecen proyecciones con los créditos de la obra. La manera de moverse y esta combinación parece la introducción de un capítulo de una serie. En este aspecto y en general, tanto el espacio lumínico como el sonoro destacan por la sencillez y el buen gusto. También se evocan otros medios de comunicación como los programas de cotilleos (aparecen proyecciones de personajes públicos como Belén Esteban o Cepeda que Berganza va criticando -estableciendo un puente con la obra de Cervantes en la que se hace crítica social y Cipión le reprimenda por ello-) o un programa de radio (que sirve para hacer crítica social de la invisibilidad de los jóvenes). 

 

El efecto conseguido por todos estos recursos, así como por otros como las llamadas en escena, el vídeo que se graban al final en modo selfie y el grafiti que se hace en el tablón de fondo, dan un toque muy contemporáneo a la obra y crea cercanía con el espectador. Este acercamiento se consigue también por las referencias usadas a personajes, series y estereotipos del imaginario colectivo español, que vienen cargadas de humor y hacen que la función sea divertida. Es cierto, empero, que a veces el uso de tantas referencias puede hacer que el seguimiento de la trama sea un poco difícil y perder al espectador. En ocasiones el discurso avanza demasiado rápido y se entremezclan demasiadas tramas lo que desorienta un poco y hace que la atención pueda ser susceptible a perderse por momentos.

 

En conclusión, es una función fresca y diferente que abre el apetito para ver más representaciones de jóvenes y abre una mirada curiosa a los nuevos dramaturgos y directores. Es una obra distinta y original que acaba con un GUAU de Olaya y deja al espectador lleno de reflexiones al salir.

Antonio Hernández Nieto “Llegan los Jóvenes. Llegan con Fuerza. Llegan con Potencia”, Huffington Post

 

 

Ahora Que Nos Dejan Hablar se convierte en una crítica a la industria del teatro y el cine, que expone la invisibilidad de y la falta de oportunidades laborales para los menores de 30 y apela a la modernización y cambio de la misma.”

Charlotte Ruiz

Máster en Teatro y Artes Escénicas

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